Parece que fue ayer cuando publique este post, pero no. Ha pasado todo un año. Con sus días y sus noches. Has tenido tiempo más que de sobra para saber a donde querías viajar. Y viajar a donde querías. Allá tú si no lo has hecho. Tienes una nueva oportunidad para contarnos a que sitios te gustaría ir en este 2014. Esos en los que te gustaría pasar una larga temporada. Los que hacen que te vuelvas a ilusionar haciendo las maletas. Los que te renuevan las fuerzas. Los que te sirven para desconectar de la rutina más tediosa. A los que quieres ir para ser como ellos. En esos lugares en los que adorarías vivir otra vida. Prepararemos una lista más molona, aun si cabe, que la del año pasado.
¡No será la del New York Times…Será la nuestra, que es mucho mejor!
Al llegar estas fechas, no lo puedo evitar, me pongo un poco nostálgica haciendo balance de todo lo que ha pasado a lo largo del año. Dramática, también. Ya no es como cuando pensaba que se acababa el mundo, que ya no habría un mañana y todo lo que no había hecho durante ese año ya no lo iba a hacer nunca. Siempre se quedan cosas en el camino. Sobre todo, si tienes un espíritu inquieto. Lo bueno de cambiar de año, si no ves tu vida como un todo, sino como una serie que va por temporadas es que existe la posibilidad de empezar el siguiente donde dejaste el anterior o, darle un giro nuevo a tu vida. Lo cierto es que hay muchas cosas que si no las hago en su momento, luego parece como que pierden la gracia y ya no me apetecen. Me pasa con todo. El restaurante que, al final, no he probado, será porque no era lo que realmente esperaba. La película, de la que todo el mundo habló, si a estas fechas no la he visto, no lo hago, me decepcionará. Con los viajes, no es menos. Siempre empiezo el año con un montón de propuestas. Todos me parecen los sitios más maravillosos del mundo mundial. Pero si a estas alturas no he estado ya, no se quedan pendientes para el próximo año. Pasan, directamente, a la lista de viajes pendientes. Tendrán una oportunidad en un futuro pero te puedo asegurar que ya no será en el 2014. ¡Ya estoy de subidón con los que estoy planeando para este año!
La reflexión de hoy es para los elegidos en el 2013. Para los sitios que me han hecho sentir que son los lugares en los que quiero estar. Para los que me han contagiado su forma de vivir y pensar.
El año comenzó con viaje de trabajo. De los de ida y vuelta en el mismo día. Agotador, pero de los que hacen que cuando llegues a casa te atropellas para poder contar todo lo que dio de si la jornada. Con el añadido de ponerte los dientes largos, la razón principal por la que, siempre, me ha gustado tanto FITUR.
El resto del año ha sido bastante irregular por distintas razones, pero para una persona que puede vivir, perfectamente, sin música ha habido muchos viajes festivaleros. El primero del año fue el BBK live para no perderme el conciertazo de Kings of Leon. Palpar el ambientazo de las Siete Calles. Descubrir el directo de El Columpio Asesino en el Arenal. Escaparme a comprar un bolso de La compañía fantástica en la tienda más handmade de todo el norte norteño. Traerme, unas cazuelas para mi nuevo hogar, gracias a la tienda más maravillosa que podría haber abierto Lorea, en Bilbao. Y a falta de vegetarianos a mano, probar el sushi de los chinos de esos lares.
El Sonorama en Aranda ya es uno de los imprescindibles desde hace unos cuantos años. Este año tocaban los escoceses Travis pero el concierto, de bailar hasta que te duelen los pies, fue el de Lori Meyers. El tiempo dio para los inmejorables, por el ambiente, conciertos de la Plaza del Trigo y la hamburguesa en The Diner.
Cerrando el año, el mítico espectáculo que ofrecieron los de The National en noviembre en Madrid. Lo di todo, y más. En el concierto y en las, apenas, treinta y seis horas que duró la escapada: desayuno en el Room Mate Laura después de un sueño reparador. Comida en dos a los que había muchas ganas: Clarita y Perrito Faldero. Sandwich en Magasand. Tarta de chocolate blanco y coco en Greek & Shop. Cup cakes en Happy Day Bakery Coffe. En busca de una falda de piel por las tiendas vintage de la zona. En la capital la comida peruana está al alza.
El más entrañable del año ha sido la excursión de fin de curso con todos los niños Freetime y sus respectivos papás a la Cueva Peluda, dentro del complejo de Atapuerca. No visitable para el común de los mortales pero sí para los privilegiados.
Este año ha habido un viaje familiar, al sur. Buscando sol y calor. Hubo tiempo para ver las cabras de camino al monte monte. Comimos sardinas en la arena de la playa. No faltaron las coquinas. Celebramos un cumpleaños con Chocolate Caramel Cream. En Mijas escuchamos a una banda noruega interpretar música poco convencional. Ronda nos cautivó con su atardecer y su vegetariano. Por el camino nos perdimos en mares de olivos. Nos enredamos con los sainetes en Almagro. De regreso, el broche lo puso la parada en el Nómada Market . Imprescindible para una amante del handmade como la menda lerenda.
El inesperado e improvisado llegó al final del año recuperando una afición perdida. Una jornada maravillosa en el campo paseando por el Acebal de Caragüeta en Soria.
Uno de los símbolos por excelencia de la Navidad, y del invierno, es la hoja verde brillante del acebo rodeada de sus bolitas rojas. El mayor espacio de origen natural en los que puedes encontrar estos arbustos o pequeños árboles de entre 6 y 15 metros de alto es el Acebal de Garagüeta, en la provincia de Soria.
Un bosque en el que siempre es Navidad
No solo es el bosque de acebos más grande en la Península Ibérica, con sus 180 hectáreas de masa continua de este arbusto, sino de toda Europa Meridional. Especia protegida en la comunidad de Castilla y León por lo que debes evitar la tentación de llevarte un poco a casa. En la actualidad, es el único tipo de bosque que vas a encontrar en la localidad de Garagüeta lo que le confiere mayor majestuosidad a estas pirámides verdes.
Este lugar tiene una gran variedad de fauna. Si abres bien los ojos podrás ver ejemplares de ranita de San Antonio, tritón jaspeado, lagarto ocelado y verde, zorro, ciervo, corzo, jabalí, conejo, perdiz y liebre. Por el aire es posible que divises alguna que otro águila.
¿Cuándo debes visitar el Acebal de Garagüeta?
Cualquier momento durante el invierno, época en la que los árboles están repletos de frutos rojos, es buena para disfrutar del espectáculo rojo. A partir de noviembre empiezan a florecer y con la llegada de la nieve les confiere un aspecto todavía más mágico, si eso es posible.
¡Ojo! De octubre a enero en este lugar se hacen monterías de caza. Es aconsejable que contactes con la Casa del Parque —te hablo de ella unos párrafos más abajo— para poder hacer tu ruta con seguridad.
¿Cómo llegar al Acebal de Garagüeta?
Tienes que llegar hasta Soria y coger el desvío dirección Logroño por la N-111 hasta la localidad de Almarza, último lugar en el que vas a encontrar servicios. Desde aquí hay que desviarse en dirección a Gallinero, Arévalo de la Sierra y Torrearévalo. Desde cualquiera de estas dos últimas localidades se encuentra una pista forestal que te lleva al acebal.
Acebos con frutos rojos
Ruta por el Acebal de Garagüeta
En el Acebal de Garagüeta hay una Casa del Parque, en Arévalo de la Sierra. Está situada al lado del Ayuntamiento. Las calles de este pueblo son tan estrechas que es mejor que dejes tu coche en el parking gratuito que hay a junto a la ermita.
Aquí puedes recoger información del acebal y también disfrutar de su interesante espacio museístico. Como dato importante te diré que este edificio es una construcción bioclimática. Un buen ejemplo de turismo sostenible. Pregúntales por las visitas guiadas que realizan en determinadas épocas del año.
Dirección: Casa del Parque del Acebal de Garagüeta 2020 (153.9 KB) Arévalo de la Sierra. Junto al Ayuntamiento.
Si te gusta caminar aquí tienes una ruta bastante accesible. Solo tienes que llevar calzado cómodo y ropa de abrigo si visitas el acebal entre noviembre y abril, sobre todo si lo haces en los meses de diciembre o enero. Son seis kilómetros, tardarás unas tres horas en hacer este recorrido circular que te llevará por los lugares más emblemáticos de este espacio natural. Comienza y termina en la puerta principal del acebal de Garagüeta. Está señalizada.
Acebal de Garagüeta, senderismo en Soria
Bosque de encinas en el acebal
El Valle de la mantequilla
El acebal de Garagüeta está cerca de una de las zonas de la provincia que más ganas tengo que de visitar y que de momento no conozco, el Valle de la Mantequilla. Una zona que quiere posicionarse turísticamente con el nombre de uno de los productos gastronómicos más populares de Soria.
Además de acercarte al Valle de la Mantequilla, si vas a dedicarles unos días a la provincia de Soria: te recomiendo que no te pierdes el Cañón del Río Lobos. Que visites Calatañazor y te acerques a esa maravilla que es La Fuentona. Y por último, y no menos importante, que te des un buen homenaje en El Burgo de Osma; si es posible para disfrutar de sus Jornadas de la Matanza. Miguel —la otra parte de este blog de viajes— estuvo allí y las disfrutó mucho. Yo no sé si me atrevo con tantos platos, pero me interesa descubrir el proyecto de turismo sostenible de los organizadores de este evento, el hotel Virrey Palafox.
Si estás buscando un lugar para montar tu campo de operaciones para un fin de semana o un puente, Navaleno es un buen sitio. Desde allí es fácil moverte a todos esos lugares que te he propuesto. Te recomiendo dormir en La Casona de Navaleno. Ya me contarás qué te ha parecido este alojamiento rural.
¿Tienes ganas de visitar el Acebal de Garagüeta?
Seguro que sí. Este es uno de esos rincones de Soria que no te puedes perder. Uno de los imprescindibles de Castilla y León. Sobre todo para los amantes de la naturaleza. Ojalá puedes disfrutar de un día tan maravilloso como el que yo viví en este hermoso lugar.
Soria es un estallido de naturaleza. Está llena de pinares, ríos, montes —que son todo un paraíso para los amantes de las setas— y monumentos naturales. Pero también de Castillos, iglesias, pueblos con encanto y museos. En este artículo te voy a contar la ruta que hicimos de 24 horas, un maravilloso día en el …
Esta región tiene de todo: cascadas, senderos, catedrales, museos, parques naturales, yacimientos arqueológicos… Aunque esté mal decirlo, porque es donde yo vivo, para mí es una de las mejores de España. Aquí hay 9 ciudades, más pequeñas y más grandes, llenas de encanto, monumentos y propuestas culturales. 9 provincias que rebosan naturaleza. Aunque es complicado: …
Si te gusta comer, ir a las Jornadas de la Matanza es un gran plan. Pero es que además es una buena oportunidad para visitar la provincia de Soria y apostar por el turismo sostenible y contribuir a que sigan vivas las tradiciones.
Vamos a ir calentando motores y ponernos en modo Navidad, ya mismo. Para eso, nada mejor que llevarte esta falda plisada by the face para que luzcas palmito bien hermosa en estas fechas. Gracias a Vivintage os traemos este SORTEO bien rechulo. Vamos a regalar esta falda entre todos los seguidores de Facebook de Vivintage y El viaje de Sofi. Para concursar tienes de plazo hasta la medianoche del miércoles 18 de diciembre. El jueves 19 publicaremos el resultado. Recordad que el sorteo es válido para todo el territorio penínsular. Si lo haces desde otro destino tendrás que hacerte cargo de los gastos de envío.
Puedes ser un fanático de todo lo retro. Puede que te entusiasme, más si cabe, el vintage. Puede que lo hagas por moda o por principios pero si no creciste en los ochenta (época, que marcó a toda una generación) te va a faltar el componente de nostalgia, que hace entrañable comprarse una camiseta de naranjito, y exhibirla como si estuviésemos en pleno mundial. En cualquier caso si lo que te pide el cuerpo es lucir palmito con mallas metalizadas y calentadores en plan Eva Nasarre con esta ruta de compras vintage por Madrid lo vas a tener un poco más fácil.
Desde que salí en busca de la gabardina de plexiglás algunas tiendas vintage se han quedado por el camino, pero son tantas las nuevas que a penas se echan en falta las que ya no están. Otras se han consolidado. Otras han mejorado notablemente. Las menos siguen siendo un lujo para los días ociosos. Si quieres adéntrate en este mundo, tan de moda actualmente, aunque no sepas ni quién era Sonny Crokket estas son unas cuantas opciones que puedes encontrar por la capital y a las que yo ya he pegado un repasito.
Mi primer descubrimiento al igual que los que se inician en esto fue Pepita is Dead. Con casi veinte años a sus espaldas. En el Barrio de Lavapiés, lugar de contrastes donde los haya. Abastece a producciones de cine, tv, teatro. Todo el género está sin estrenar, puro estilo vintage para hombre, mujer y niños.
Una de las de nueva incorporación es Le Comptoir Madrid. En esta lucha por ofrecer las mayores exquisiteces de prêt á porter, lujo y vintage en 2º mano pero como nuevo gana la baza con los mejores precios, en el barrio de Chueca.
Otra, de las clásicas, es Lotta Vintage, en el barrio de Chueca. Dentro del mundo de la moda en la capital es de las de mayor reconocimiento. Aportan exclusividad, personalidad y asesoramiento a tus looks.
El gusto por el olor a otra época, los modelos retro, el regusto añejo, las telas rígidas, los estampados imposibles, el diseño trasnochado, los cortes maravillosos, ropa muchas veces cosida a mano, estilismos ochenteros inundan el reino hipster por excelencia de la capital. El barrio de Malasaña se ha rendido, absolutamente, y ofrece mucho “delicatdressen for guys and dolls”. Solo aquí lo vas a encontrar en cantidades industriales.
Rainbow vintage con una basta selección de vestidos para todos los momentos inimaginables
Mucho vintage y una colección de cámaras de fotos impresionante te vas a encontrar en La Mona Checa
Con prendas. Calzado. Accesorios para chico y chica está Biba Vintage
Lo más frikie de Magpie es su club de David Hasselhoff
El Templo de Susu para pasarte por lo que tienen y por lo que pueden llegar a tener
Si lo tuyo es rebuscar entre cajones en Retro City tienes mucha ropa deportiva y sudaderas
La Cierva Vintage para que te diferencies de los demás con ropa, muebles y artículos para el hogar
Si te gusta el estilo americano pásate por Miss Vintage. Sus prendas proceden en su mayoría de USA
Especial agradecimiento por facilitarnos las fotos que aparecen en este post a:
Primero fueron los pop-up hotels, después descubrí las pop-up stores. La última tendencia, en plan restauración, son los pop-up restaurants. Al menos, eso es lo que nos dicen desde un montón de sitios de referencia. La moda que, ha llegado desde el más underground Est End londinense versus Nueva York, se ha propagado rápidamente, a través de la blogoesfera, como casi todas estas cosas. Actualmente, también triunfan en grandes ciudades como Madrid.
Hasta que llegan al típico sitio dique en el que no traspasan hasta pasados dos o tres años después, en el mejor de los casos… Tratándose de eventos efímeros, con fecha de caducidad y componentes clandestinos y secretos me sorprendería gratamente que llegasen a calar, en ciudades como las de Burgos.
Restaurantes pop up, encuentros gastronómicos sorprendentes
De momento, no me imagino compartiendo velada en casa de alguien, teniendo una cita gastronómica. No es que no me seduzca la posibilidad de un encuentro furtivo de este tipo en un jardín abandonado, un vagón de tren, o una peluquería. El factor sorpresa del menú, o la puesta en escena de escándalo me parecen, ya de por sí, reclamo suficiente para alguien, fácilmente impresionable, como yo. Lo veo más como la excusa perfecta para mi próxima escapada a Madrid o Barcelona donde no voy a tener reparos en hacer ruiditos con la boca si la comida está exquisita y de repetir, todo el rato: ¡qué bueno, qué bueno!
¿alguien sabe del próximo encuentro?
Imagen: The supper club y La decoración de mis mesas
Eventos de este tipo, no aptos para los desesperadamente normales, son los que ayudan a reafirmar tu individualidad y confirmar tu condición de indie vocacional que anhela formar parte de esa otra mayoría minoritaria. Expectantes, es poco, ante el despliegue de la próxima edición de la Fábrica Singular el 30 de noviembre y el 1 de diciembre. Mantienen uno de sus lemas “menos es más” : apuesta por solo veinte y cinco diseñadores para ofrecer más calidad y más espacio a los participantes. Esta 5ª edición coincide con dos fechas muy especiales: Navidad y el segundo aniversario de este showroom que une diseño y creatividad en una cuidada selección de moda, decoración, ilustradores, complementos,…
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Talleres DIY con zona chill out para charlar, reír, soñar, dibujar, aprender a hacer ganchillo,
coronas de flores, cocinar, costura express, o un cuello vintage.
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Dos conciertos acústicos con Susu y Marcos Andrés
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Concurso Lomography
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Photo call exterior
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Sorteo suscripciones gratuitas y venta de Kireei, la revista craft por excelencia
Si eres un cool hunter que se dedica a cazar tesoros, te interesa. Si estas más que harta de que tu pareja te diga que no encuentra una camisa que, verdaderamente, le arrebate el corazón, te interesa. Te interesa saber que Trendzo es la primera comunidad de diseño de moda independiente online que permite conocer las prendas y accesorios de diseñadoresemergentes que están comenzando a hacerse un hueco dentro del sector de la moda y tendencias de España. Paralelamente, la web permite comprar las prendas y accesorios expuestos con garantía de entrega rápida y con posibilidad de devolución gratuita.
Diseño de Maya Guerrero
De momento, han apostado por la calidad y solo un total de 21 diseñadores tienen sus prendas expuestas en TRENDZO: Lulalays, Popi&Hafner, Bob, La Mona de Seda, Sayan, Et…Bang!, Pinc by Ana Tichy, Valentina Garí, Laura Miret Barcelona, Florenz, SSIC AND PAUL, Maya Guerrero, Lentejita, Maria Roch, Alexandre Neddermann, Elena Gallego, V09 by Anna Rovira, NAME, Batabasta y Rita Row. Aunque seguirán aumentando a medida que crezca el portal.
Colección de Batabasta
Para demostrártelo y si quieres conocerlos, antes de que todo el mundo hable de ellos, el jueves 7 de noviembre se presentan ante el público para que puedas ver, tocar y probar los diseños que estarán expuestos en el showroom The Mood Project en la calle Corredera Baja de San Pablo, 8 en Madrid. Habrá más que fiesta, fiestón con DJ, concursos, cocktails, premios para celebrar este gran lanzamiento. Te dejamos toda la información aquí ¡para que no digas que no te hemos avisado!
Actualización (28 de mayo de 2015). Según nos comunican desde Trendzo han dejado de ser una tienda online para convertirse en una plataforma de alquiler de espacios temporales.
Lo que hace que vivir en un mundo como el actual sea tan maravilloso es que puedes alojarte en un hotel nordic-chic en Creta o comprar en una tienda dulce dulce, pero sin ser empalagosa, en Bilbao. En Los caprichos de Camille las compras no son fruto de la globalización, tienen personalidad propia. Ropa muy especial para mamás y niños molones. Esta tienda, del centro de Bilbao, te apetecerá mucho conocerla por los artículos de decoración y mobiliario, para amueblar unas casas con mucha personalidad, junto con su interiorismo.
El estilo de Los Caprichos de Camille
Si vas en pos de esos aires nórdicos, tan actuales, no te van a faltar. Si comulgas con el toque chic que solo saben dar las parisinas, también lo encontrarás. Sin escatimar en el estilo vintage; tanto que lo encontrarás en algo tan inesperado como unas cazuelas de cocina. Una tienda con tantos detalles como minutos tengas para mirar gracias al delicado interiorismo y, también, a la cuidada estética de su imagen corporativa que acompaña, estupendamente, ese concepto delicado, fresco y a la vez seductor que hace que te sientas especial siendo caprichosa.
Tienda desde el exterior
Escaparate
Interior de la tienda
“Los caprichos de Camille, una tienda con encanto… que te encantará” . No lo digo yo, lo dice Camille.
Hace tiempo que le eché el ojo a esta guía de La Parisienne de Inés de la Fressange. En aquel momento solo estaba disponible en inglés y francés. Una guía hecha a medida en la que se capta de una forma divertida el París más glamuroso de la modelo: hoteles, restaurantes, tiendas y los recorridos más divertidos.
Un libro con trucos de la modelo
Interior de la guía
La Parisienne también proporciona trucos personales sobre belleza y moda. Me apunto eso de lo del lujo ostentoso y falso durante el día, sobre una camisa vaquera y sin parecer que te has pasado toda la mañana frente al espejo calculando el impacto. Da ideas para vestir como una auténtica parisina. Y lo consigue gracias a un ropero de solo siete piezas esenciales y muy asequibles, que te pueden servir para preparar tu maleta, si estás pensando visitar la ciudad.
La Parisienne, recomendaciones de París
Una guía que cumple con los requisitos made El viaje de Sofi. Ya sabéis que, cuando viajamos somos más papistas que el Papa y si se va a París, nos encanta ser la perfecta francesa chic. Ir a comer a esos sitios donde hay competición de estilo. Buscar las mejores tiendas de decoración. Alojarnos en los hoteles que más le gustan a esta musa de la moda, y que suponemos no usará muy a menudo. Y, sobre todo, para no permitir bajo ningún concepto, que se vuelvan locas, solo ellas, en las tiendas de estilo nórdico repartidas por la ciudad.
No sé a vosotras, pero a mí me encanta tomar el brunch el fin de semana. En cualquier lugar del mundo. Además, en muchos casos con alimentos bio. Procedentes de la agricultura ecológica o de productores locales. Me rechifla que se organicen talleres de cocina super apetecibles. He descubierto el placer de probar las cocinas orientales. Ahora mismo, la comida no supone un hándicap cuando visito un nuevo destino. Todo lo contrario, es un aliciente más.
Pero no penséis que eso significa que voy a empezar a practicar turismo gastronómico. El que incluye los platos típicos de la región. Ya sé, como el pisto manchego de la Mancha, no hay otro. Me tomé uno en Almagro a la hora del té y, simplemente estaba soberbio. Este post va dedicado a todos esas excentricidades gastronómicas, que por inesperados resultaron deliciosas y un tanto raras.
Ocho comidas que debería probar todo foodie
Excentricidades-gastronomicas
↓mis top↓
1-O como ir a por unas almendras garrapiñadas a Briviesca y llevarte como suvenir unas palmeras de coco.
2-Cambiar el rojo del pan tumaca por un cup cake de Red velvet en Barcelona.
3-No volver a probar las sardinas asadas en Santander porque descubriste un hindúen la ciudad que te enloqueció con sus currys.
4-Darte cuenta que el mejor pulpo de Galicia lo vas a comer en el interior, en las ferias que salpican su territorio, y no en la costa.
5-No querer ni probar el gazpacho andaluz en el vegetariano de Ronda.
6-Dejar la pizza para esos días que estás un poco perezoso y solo tomar flores de calabacín en los aperitivos romanos.
7-Saltarte la fritura malagueña para pasar, directamente, a esa chocolate caramel cake en My Sweet Paradise.
8-Quedarte hasta reventar con una lasaña vegetal sin tener que probar el cordero asado en Burgos.
De mis viajes guardo recuerdos de París. Uno es la luz, otro es el frío. Y otro es la luz fría. Fría como el acero y frío en movimiento, como dijo un ruso sobre mi ciudad: el frío aquí se mueve. Pues eso, en París el frío también se mueve. Más recuerdos sobre la ciudad de la luz… lo cara que me ha parecido siempre, antes de ser de las pocas grandes capitales que había visitado y ahora también. Que pagas por todo. Lo estirados que son los parisinos. Esto último, no solo me lo parece a mi, a los franceses del resto de Francia también se lo parece. Los mitos que existen entorno a la rotonda del Arco del Triunfo: que si las aseguradoras no cubren los siniestros, que si al 50% las partes implicadas. Yo, con la experiencia de que me llevase un taxista al aeropuerto, ya tuve bastante, como para plantearme aventuras de la envergadura de conducir por París. Lo pragmáticos y austeros que son los hoteles cuando, solo, estas dispuesto a pagar un precio, que en otro lugar, es más que razonable para una buena relación calidad-precio…
Arco de triunfo
Si aun así, París te amenaza con vivir su aventura, mientras los Señores del sector del alojamiento parisino toman nota de mi petición, siempre nos quedará Rumbo y sus ofertas en alojamiento para que podamos equilibrar gastos y resarcirnos tomando un brunch el fin de semana y haciendo un poco de shopping en esas tiendas de estilo nórdico que han aterrizado en la ciudad.