Hoy toca hablar de una de mis ciudades preferidas, un lugar con mucho encanto y sabor. Su nombre tiene connotaciones casi mágicas para los que hacen el Camino Xacobeo porque es el fin de su gran esfuerzo, la anhelada meta. ¡Ultreia! Pero también es el destino de un montón de turistas, nacionales e internacionales, que no pueden resistirse a la belleza de Galicia, y de esta localidad en particular. Te cuento qué ver en Santiago de Compostela, y te recomiendo unos cuantos planes para hacer. También te doy mis consejos para comer y dormir en la capital de la comunidad gallega.

Este lugar cargado de historia debería estar en tu hoja ruta si vas a pasar unos cuantos días en las Rías Baixas. Yo había estado en la capital de la comunidad autónoma de Galicia muchas veces. Lo curioso es que siempre habían sido visitas de un solo día. Tenía ganas de pasar una semana entera allí. Esos siete días me permitieron conocer con más calma sus rincones y ver lugares en los alrededores; hay un montón de excursiones cerca de Santiago que puedes hacer en muy poco tiempo.

Antes de empezar nuestra ruta te doy dos recomendaciones: 1) aunque luego te contaré más cosas, si buscas un hotel: te aconsejo el NH Collection y 2) reserva sí o sí un freetour para tener una visión detallada del centro histórico y poder asimilar todo lo que visitarás después.

Un poco de historia, 10 curiosidades de Santiago de Compostela

Me encanta conocer la historia de los lugares que visito. Ese contexto creo que ayuda a conocer mejor los sitios y los monumentos que vamos a ver. Como te puedes imaginar Santiago de Compostela es una ciudad llena de anécdotas y curiosidades. Ahí van las 10 que he seleccionado para ti:

1.- Santiago Apóstol es el patrón de España. Pero esta decisión fue polémica y muy discutida. Santiago tuvo un gran rival en su camino, San Millán. A ambos santos se les asociaba con las victorias militares de los diferentes reinos contra las tropas musulmanas, y así se les representa en los cuadros, como guerreros, aunque San Millán fuese un ermitaño que no empuñó una espada en su vida. La rivalidad era más económica que otra cosa: había que pagar un «voto» por el patrón. Al final de esta serie de curiosidades te explico un poco más de ese impuesto.

2.- El origen de la ciudad se sitúa en el siglo IX, cuando el obispo de Iria Flavia, Teodomiro, reconoce el mausoleo de Santiago. La nueva población surge en el 830 al amparo de la leyenda del apóstol, que cuenta cómo fue enterrado aquí, decapitado, después de haber predicado en Finisterre y sufrir martirio a su regreso a Palestina. Mito e historia se funden y confunden en el origen de Santiago de Compostela, en torno al Monte Libredón.

3.- El «botafumeiro» es uno de los símbolos de la Catedral, y de la ciudad. Este incensario, de 62 kilogramos de peso y 150 centímetros de altura, se ideó en el siglo XII con un fin higiénico: purificar el templo y acabar con los malos olores de los peregrinos, los cuales llegaban hasta aquí desaseados y sudorosos… Tiene también un uso litúrgico y se utiliza en fechas muy concretas como el día del Patrón —el 25 de julio—, Navidad y el día de Todos los Santos entre otros. Puede llegar a superar la velocidad de 60 kilómetros por hora.

4.- El primer peregrino tenía sangre real; fue el monarca asturiano Alfonso II. Hizo su recorrido por el que hoy es conocido como el Camino primitivo, que parte de la ciudad de Oviedo. El rey astur cuando llegó aquí: certificó la veracidad del mausoleo y ordenó construir un monasterio, el de San Paio, para los monjes encargados de custodiar los restos del Apóstol Santiago.

5.- Almanzor —del que ya te hablé cuando escribí de Calatañazor— arrasó la ciudad a finales del X. Lo curioso del caso es que el caudillo andalusí, canciller del Califato de Córdoba, respetó los restos del Apóstol Santiago. Lo que sí que hizo el temido militar fue descolgar las campanas del templo y obligar a los presos cristianos a llevarlas hasta Córdoba, un trayecto de casi 800 kilómetros. Dos siglos más tarde, con la conquista de la ciudad andaluza por Fernando III, las campanas emprendieron el camino de vuelta transportadas esta vez por prisioneros musulmanes.

6.- Toda ciudad importante cuenta con una figura destacada que la impulsa. En este caso fue Diego Gelmírez, el primer arzobispo de Santiago de Compostela, el que transformó esta población gallega. Él fue el que comenzó la construcción de la Catedral, inspirado en las iglesias de peregrinación francesas. En esa época el Camino francés empieza a cobrar gran importancia con la publicación del Códice Calixtino, la primera guía del Camino de Santiago.

7.- En el primer punto te he hablado de la rivalidad entre San Millán y el Apóstol Santiago. Te apunté que ese enfrentamiento tenía un origen económico. De hecho, el pago del «voto» por ser Santiago el patrón de España, por su «supuesta» ayuda a las tropas en la Batalla de Clavijo, trajo unos grandes beneficios económicos a la ciudad. Esa fue la principal fuente de financiación que permitió acometer obras como la famosa puerta del Obradoiro. El impuesto se siguió cobrando hasta el siglo XIX.

8.- A lo largo de los siglos el Camino tuvo momentos de mayor y menor repercusión. En 1879 recobró impulso gracias a la aparición de las reliquias del santo. Perdidas siglos atrás, cuando fueron escondidas para que no cayesen en las manos de los corsarios ingleses que acechaban las costas gallegas.

9.- En el siglo XX la ruta sigue más viva que nunca: es reconocida como Patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO y comienza su «boom turístico» con el año Xacobeo de 1993.

10.- Para el final de esta lista de curiosidades de Santiago he dejado el origen de su nombre. Ya sabemos de dónde viene lo de Santiago, pero falta explicar de dónde viene lo de Compostela: este topónimo significa «campus stellea», campo de la estrella, por su misión de iluminar el sepulcro de apóstol.

Qué ver en Santiago de Compostela, mis imprescindibles

Pues ahora que conoces unas cuantas cosas de su historia: nos ponemos en marcha, te voy a contar qué ver en Santiago de Compostela. Esta es mi lista de imprescindibles. Los lugares con más sabor, los monumentos que no te debes perder y los sitios que no pueden faltar en tu hoja de ruta compostelana.

La Catedral de Santiago, una visita obligada

Catedral de Santiago de Compostela. Empezamos fuerte. Es el gran objetivo de peregrinos y turistas. A mí me encanta disfrutarla de lejos, situarme al fondo de la plaza, en las arcadas del pórtico del Ayuntamiento —el Pazo de Raxoi— y observarla con calma. Por supuesto, te recomiendo que la visites por dentro, que disfrutes de su increíble museo y conozcas su historias, desde el románico hasta hoy. Te aconsejo contratar una visita guiada para no perderte ningún detalle. Reservarla con tiempo porque es muy demanda. También la entrada para ver el Pórtico de la Gloria, que cuesta 12 euros.

Iglesias de Santiago de Compostela

Convento de San Francisco. El santo fue otro ilustre peregrino compostelano. Se fecha su estancia en la ciudad alrededor del principio del siglo XIII. Verdadero o no, lo que sí que es cierto es que en la ciudad se levantó un convento en su honor. Del edificio original quedan pocos restos ya que fue reformado en el siglo XVIII.

Hostal de los Reyes Católicos. Situado también en la plaza del Obradoiro. Ahora funciona como Parador de turismo. El edificio fue construido en 1499 por orden de los monarcas Isabel y Fernando. Su propósito era servir de hospital para los peregrinos. Si te gusta el arte te encantará contemplar su portada plateresca. Está considerado el hotel más antiguo del mundo. Puedes vivirlo como un huésped reservando una habitación o hacer una visita guiada por sus salones y su jardín.

Colegiata Santa María a Real do Sar. Si eres un amante del arte románico este es el edificio que debes visitar en esta ciudad. Construida en el siglo XII, a orillas del río de su nombre, destaca visualmente por los enormes contrafuertes añadidos siglos después para reforzar la iglesia. En el interior destaca su pila bautismal.

Iglesia de San Roque. El antiguo hospital y la iglesia están localizados al principio de calle del mismo nombre. Si has estado en Galicia te darás cuenta de que este santo es uno de los más queridos, a los que se ha rendido más culto. De hecho, el 16 de agosto se celebra en muchos pueblos de la comunidad. El motivo es que durante la peste la gente le vio como un protector contra la epidemia. Además es uno de los tres patrones del peregrino junto a San Rafael y San Cristóbal.

Arquitectura civil, pazos y plazas de Santiago

Pazo de Fonseca. Es otro de los grandes edificios de la Plaza del Obradoiro junto a los mencionados Hostal de los Reyes Católicos, Catedral y Pazo de Raxoi. Arquitectónicamente destaca por su fachada renacentista, su claustro y el artesonado del salón, pero este lugar es, sobre todo, un templo del saber. Es la sede la Biblioteca Xeral, y en su interior se encuentra la Biblioteca América.

Antiguo colegio de los Irlandeses. Situado en la Rúa Nova, este pazo es uno de los edificios más emblemáticos del centro. En el siglo XVI el monarca Felipe III acogió a varios clérigos de Irlanda que huían de las persecuciones religiosos. En Galicia levantaron este colegio neoclásico. No se puede visitar por dentro, pero merece la pena ver la fachada.

Plaza de la Platerías. El origen de su nombre viene de los orfebres que trabajaban y vendían materiales preciosos. Aquí está la fachada sur de la Catedral, románica, y la de la Casa del Cabildo —que cuenta con una importante sala de exposiciones—, barroca, que te llamará la atención por su decoración de conchas. En el centro está la popular Fuente de los caballos.

Plaza do Toural. Un lugar muy típico para quedar y comenzar el paseo por las calles más populares del casco urbano. Hace siglos aquí se vendía el ganado y se cogía el agua. Destaca el Pazo de Bendaña, que tiene en su fachada a Atlas sujetando la bóveda del cielo. Las casas de este lugar representan de maravilla cómo era la arquitectura señorial de Compostela, con sus escudos y galerías acristaladas.

Plaza da Inmaculada. Una de mis favoritas de la ciudad. Por aquí pasan los caminantes para llegar a la ansiada plaza del Obradoiro. En ese pasadizo es raro no encontrarte a un músico tocando la gaita. Este lugar era uno de los más concurridos en la Edad Media, lleno de puestos de artesanos que tallaban el azabache. La fachada de la Catedral que verás será la norte, reformada en el siglo XVIII en estilo neoclásico y que conserva elementos barracos.

Rúa do Vilar. Las calles porticadas del centro de Santiago de Compostela son una auténtica maravilla; un viaje en el tiempo. Entre sus casones renacentistas destaca el de la Fundación Gonzalo Torrente Ballester, dedicada a la vida y la obra de uno de los grandes escritores gallegos, autor de novelas tan importantes como Los gozos y las sombras y La fuga/saga de J.B., que fue premiado con el Príncipe de Asturias.

Parque de la Alameda. En este blog de viajes somos fans incondicionales de los parques. Nos los visitamos todos. Este de Santiago es uno de nuestros favoritos. También lo pensaba Otero Pedrayo que lo definió como «el más noble de España». Y es que en el siglo XIX por aquí se paseaba para dejarse ver y presumir de estatus social. Afortunadamente hoy todo el mundo puede acercarse aquí de una forma más «democrática». Dentro del parque tienes que visitar el Paseo Central, el de la Herradura, el de las Letras Gallegas y la capilla de Santa Susana. Encontrar a «Las Marías» —de las que te voy a hablar unos párrafos más adelante— y a mi admirado Vallé-Inclán (Paseo de los leones), el autor de Luces de bohemia. Otros parques y jardines destacados de la capital gallega son el de Belvís, Galeras, San Domingos, San Lourenzo y Eugenio Granell.

Plaza Cervantes. Este lugar me encanta para tomar algo en sus terrazas mientras ves pasar a peregrinos y turistas. El creador de El Quijote nos vigila a todos desde su pedestal.

Aunque te parezca lo contrario esto es solo una selección de lo más destacado, en mi opinión, de esta ciudad. Pero te aseguro que hay más, mucho más. Si quieres profundizar y añadir más paradas a tu ruta, apunta: Convento de Santa Clara, Casa do deán, Monasterio e iglesia de San Paio, Convento de San Domingos de Bonaval, Casa da Parra, Iglesia del Pilar, Pazo de Santa Cruz, Pazo de Feixoo, Museo de Arte sacro, Museo de Historia natural…

Qué hacer en Santiago de Compostela, 10 planes de 10

¿Te ha dado tiempo a ver todos los monumentos de la ciudad? Complicado. Ya has visto cuántas cosas hay que ver en Santiago de Compostela. Demasiadas. Pues yo te lo voy a poner todavía más difícil y te voy a proponer estos 10 planes:

  1. Tras las huellas de los templarios. Si te gusta todo ese mundo mágico y de conspiraciones y secretos que rodea a la orden del Temple, lo vas a disfrutar en Santiago. Hay un excursión que recorre los puntos relacionados con los templarios: el monasterio de San Paio, la capilla de la Corticela, la iglesia de Santa María do Camiño…
  2. Un poco de arte moderno. Después del atracón de románico, gótico, plateresco y barroco te vendrá bien un contraste. El CGAC, el Centro Gallego de Arte Contemporáneo, se merece un hueco en tu agenda. El edificio es un respiro entre tanta piedra histórica, y las exposiciones me parecieron muy interesantes.
  3. Un freetour por el Camino de Santiago. Si no has podido hacer la ruta xacobea, al menos disfruta recorriendo con este tour sus senderos. Es una buena forma de ver lo que siente un peregrino a llegar a la ansiada Compostela. Y si quieres conocer las leyendas de la ciudad, apúntate a este freetour teatralizado.
  4. Una foto con «Las Marías». Es un clásico, pero debes cumplir con la tradición. Acércate a la Alameda, espera tu turno, sonríe y sube la foto a tu Instagram. Corelia y Maruja Fandiño fueron dos personajes reales, muy populares en la provinciana Santiago por su peculiar forma de vestir.
  5. La ciudad de la cultura. La cidade da cultura está excavada en el monte Gaiás. A las afueras. Es un macrorecinto cultural donde se representan todo tipo de actividades, y que merece ser visitado por el gran valor arquitectónico de esta destacada obra de arte contemporánea. En su web puedes consultar la programación y comprar las entradas para los eventos que celebran. Puedes ir en autobús, entre semana y el sábado con la línea 9; y el resto del fin de semana, con la 11.
  6. Ruta de miradores. Santiago de Compostela es una ciudad que se disfruta desde las alturas. En el parque de la Alameda tienes varios puntos. El más concurrido es el del Paseo de la Herradura, que te permite divisar la Catedral. El parque de Carlomagno y el monte de la Almáciga son otros miradores destacados. Uno de mis preferidos, sin duda, es el miradoiro de Monte Pedroso, situado en plena naturaleza. Yo fui en coche, pero te puedes acercar andando, tardarás unos tres cuartos de hora. Al lado del mirador hay un petroglifo —un grabado rupestre—. En el camino encontrarás un merendero. Te aseguro que hacerte allí un pícnic es una gran experiencia.
  7. Conocer la cultura gallega. Si viajes con niños no te puedes perder el Museo do Pobo Galego. Este centro etnográfico repasa la historia y las tradiciones de Galicia con diversas exposiciones de objetos y atracciones multimedia. Uno de los mejores planes para hacer en Santiago de Compostela. A mí me encantó su colección de guías turísticas de la ciudad.
  8. Terminar la tarde en un café jardín. El céntrico hotel Costa Vella tiene un patio anterior ajardinado donde puedes disfrutar de un café, una cerveza o una copa entre vegetación y con el murmullo del agua de banda sonora. Si has estado en Oslo, las estatuas que lo decoran te recordarán a las de Vigeland Park.
  9. Descubrir la calle más pequeña de la ciudad. La ruela de Sae se podes tiene solo 70 centímetros en su parte más estrecha, y no lleva a ninguna parte… Accedes a través de la Rúa de Oliveira. Santiago está lleno de callejuelas y callejones angostos como Entrerrúas.
  10. Ir de compras. En el centro vas a tener un montón de opciones, pero si te gustan los mercados debes ir al de Salgueiriños . Actualmente se está previendo cambiar su ubicación al centro comercial Área Central y ampliar sus días a dos, jueves y sábado.

Dónde comer en Santiago de Compostela

Qué bien se come en Galicia y cómo se bebe también. No necesitas una gran guía gastronómica para disfrutar de Santiago. Solo con dejarte llevar ya vas a encontrar un montón de bares, cafeterías y restaurantes donde salivar con las delicias gastronómicas de la región. De todas formas, no me resisto a darte unas cuantas recomendaciones.

5 platos que tienes que comer en Santiago de Compostela

Aunque estas recetas las puedes encontrar en casi todas las localidades de la comunidad gallega, aquí te aseguro que saben especialmente ricas. Apunta los platos que no te puedes perder en los bares y restaurantes de Santiago:

  • Zamburiñas. Nuestro moluscos favoritos. Y eso que nos encantan los mejillones. La diferencia fundamental con las famosas vieiras es que son unas tres veces más pequeñas en tamaño, su carne es igual de sabrosa, pero quizás un poco más dulce. Se preparan a la plancha.
  • Pulpo a la brasa. En el pueblo de Mónica, Melide, dicen que se come el mejor pulpo, pero en cualquier establecimiento de Santiago probarás uno rico. El más típico es el que se cocina a feira —con sal gorda, aceite de oliva y dos clases de pimentón, dulce y picante—, pero a la brasa está excepcional.
  • Pimientos de Padrón. Estando tan cerca de su denominación de origen, no puedes dejar de acompañar tu comida, tu cena o tu vermú con una ración de este manjar. Ya sabes lo que dicen: «uns pican e outros non».
  • Empanada. La tradicional de atún, carne o bacalao ha sido reemplazada por mil ocurrencias, algunas muy logradas y otras un poco disparatadas. Si encuentras de zamburiñas, no dudes en probarla.
  • Tarta de Santiago. Si vas paseando por las calles de Santiago, te la darán a probar en muchas tiendas. Tómala como postre y compra unas cuantas para llevar de regreso a tu casa. Una advertencia: su sabor engancha y querrás más y más, no te llegará con una sola ración.

Mis recomendaciones para comer en Santiago de Compostela

Ya te he comentado que en esta ciudad es difícil no acertar, pero quiero afinar un poco más para que tengas una experiencia culinaria de lo más completa. En las calles del centro encuentras menús del día —muchos de ellos con platos típicos de Galicia como el caldo o el lacón con grelos— a partir de los 13 euros y mariscadas desde 35 €. Estas son mis recomendaciones para comer en Santiago de Compostela:

  • Ruta por el mítico París – Dakar. ¿Te gusta el vermú torero? ¿Empezar a la una con un vino y una tapa y terminar de comer y beber a las tantas? Pues tienes que hacerte esta ruta tan especial, nombrada así por el mítico rallye, y porque comienza en el bar París —por 7 euros nos tomamos tres consumiciones que acompañaron con unas considerables tapas de tortilla y pizza— y termina en el bar Dakar, o viceversa, tú eliges.
  • As Dieciséis. Este es el sitio al que tienes que ir a comer el pulpo a la brasa del que te he hablado antes. Lo preparan de fábula.
  • Hamburguesería Pepita. Esta cadena tiene unas hamburguesas de matrícula de honor, y te lo dice todo un catador de estos sándwiches de carne. Si no quieres desentonar con el ambiente gallego, pídete la rianxeira —mi preferida—, una burger rematada con unas láminas de queso San Simón fundido; gloria bendita.
  • Fogar do Santixo. Después de comernos unos chipirones (9 €) con dos copas de «albariño» (5 €) en Porta Faxeira, entramos en este restaurante para rematar la comida. Me encantó la frase que les define y acompaña su nombre: druidas e labregos. Su vocación es el producto de «granxa», las verduras de su huerta y la carne, ecológica y de Galicia.
  • Comer marisco en el mercado. ¡Vaya experiencia! Esto no puedes dejar de hacerlo. Compras tu propio marisco en los puestos del mercado de abastos y luego vas al restaurante que hay dentro para que te lo cocinen. Antes de ir a hacer acopio de nécoras y centollos, te aconsejo que vayas al bar para reservar tu mesa. Es buena idea hacerlo de un día para otro, o a primera hora; suele llenarse. También cocinan carne, yo me comí un chuletón de aúpa. Te cobran un precio por comensal y luego las bebidas que consumas. La visita al Mercado de abastos es obligada, y si no encuentras sitio dentro siempre puedes disfrutar de un estupendo vermú o una sabrosa comida en los bares que hay alrededor, una de las zonas de picoteo de más nivel en el centro.
  • Garum. Solo por el humus que nos pusieron de aperitivo, acompañado de un exquisito pan casero, ya mereció la pena la experiencia. Pero es que hubo mucho más, y todo buenísimo. Las gyozas de pollo y langostino me parecieron un escándalo. Tengo claro que si hay un restaurante en el que repetiré en mi próximo viaje a Santiago es este.

Dónde dormir en Santiago de Compostela

Ya te he recomendado al principio un hotel para dormir en Santiago de Compostela, el NH Collection. Está a 10 minutos andando del centro, en una zona muy tranquila. Las habitaciones son muy amplias y confortables. Tiene gimnasio y dos piscinas, una interior y otra exterior.

Te cuento dos opciones más para alojarte en la capital gallega. Yo una parte de la estancia la hice en la misma Rúa Vilar, gracias a HomeExchange. Ya te he hablado en más ocasiones de esta forma de viajar: puedes intercambiar tu casa o conseguir una estancia a cambio de Guest points.

Cuando estuve buscando hoteles en Santiago me fije en este, el Lux. Su situación es ideal. Pasé varias veces por las puertas del establecimiento y me convenció lo que vi. Lo tengo apuntado como una buena opción para mi próximo viaje a Santiago de Compostela.

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¿Qué te ha parecido este qué ver en Santiago de Compostela?

Espero que te haya venido bien toda esta información para preparar tu viaje a la capital gallega. Es una ciudad llena de historia, con un montón de lugares por descubrir y con una gastronomía para chuparse los dedos. Si ya has estado y se te ocurre alguna recomendación, solo tienes que decírmelo en los comentarios; te estaré muy agradecido.

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2 Respuestas para “Qué ver en Santiago de Compostela, mis imprescindibles”

  1. Avatar for Miguel Ángel Santamarina Fátima Rodrigues Ferreira dice:

    Muy interesante la información, siempre se descubren nuevos y hermosos sitios en Santiago de Compostela. Por cierto, no olvidar «las camelias», tanto en el parque La Alameda como en varios lugares publicos, flor de distinguida belleza para admirar…

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    1. Avatar for Miguel Ángel Santamarina Miguel Ángel Santamarina dice:

      Cierto, Fátima, son unas flores muy bellas. Hay una ruta de las camelias en Galicia y el Parque de la Alameda es una de las paradas. No sé si sabías que atribuyen la llegada de estas flores a Galicia a un gran viaje, Marco Polo.

      Saludos.

      Responder