En esta ruta por París, Bretaña y Normandía vas a descubrir paisajes con acantilados vertiginosos, preciosos pueblos marineros y una de las maravillas del mundo, el Mont Saint-Michel. También recorrerás las playas donde tuvo lugar el Desembarco de Normandía, un momento histórico que cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial. Y después de visitar todos esas joyas por tierras bretonas y normandas, nos daremos una vuelta por la capital francesa.

Viajar al norte de Francia, en muchas ocasiones, significa transportarse a la Edad Media. Aquí encontrarás pueblos fascinantes y pintorescos que han quedado congelados en el tiempo, coronados con castillos medievales con vistas espectaculares, hechos de callejuelas con encanto y atravesados por puentes románicos.

Consejos para preparar tu ruta por París, Bretaña y Normandía

A continuación te propongo siete tips para que elaborar tu ruta por París, Bretaña y Normandía sea rápido y sencillo. Antes de mostrarte el circuito que te he diseñado por estas ciudades quiero ayudarte en la parte administrativa del viaje: documentación, vuelos, transporte…

  1. ¿Sirve la tarjeta sanitaria en Francia? Con la tarjeta sanitaria europea no es suficiente. Ten en cuenta que para ciertos servicios sanitarios y algunos medicamentos hay copago. Y aunque te lo reembolsen a la vuelta a España tienes que adelantar el dinero.
  2. ¿Necesito un seguro de viaje para Francia? Para viajar por Europa te recomiendo uno que para mí es el mejor seguro de viaje. Me parece importante por las coberturas de COVID. Nosotros viajamos con CHAPKA y por leernos tienes un 7 % de descuento en tu póliza.
  3. Documentación. Con tu DNI —en vigor— es suficiente porque Francia pertenece a la UE.
  4. COVID. Ahora además debes llevar en tu móvil el pasaporte sanitario, donde están tus datos de vacunación, tu historial COVID y el resultado de la última prueba PCR que te hayas realizado.
  5. Avión. La mejor forma de llegar al norte de Francia —Nantes es quizás el mejor aeropuerto para ir a Bretaña— y a París es en avión. Yo utilizo este buscador de vuelos para ver las mejores ofertas.
  6. Coche de alquiler. Es un recorrido de siete días por varias ciudades y regiones, así que lo mejor para moverse con total libertad entre una y otra es alquilar un coche.
  7. Comer. Si por algo es famosa Francia es por su gastronomía; dependiendo de ciudades te gastarás más o menos. Te recomiendo que eches un vistazo a este artículo de Comer en París. En Bretaña no te olvides de probar el marisco en la costa y de comer en una crepería.

Ruta por París, Bretaña y Normandía

Una de las mejores rutas en coche para hacer en Francia es la que recorre la región de París, Normandía y Bretaña. Esta zona del país galo está llena de sorpresas: ciudades con mucho encanto como Nantes, Rennes o Dinan, pero, sobre todo, paisajes espectaculares en una costa llena de acantilados y playas espectaculares. Y por supuesto el Mont Saint Michel, una imponente abadía ubicada en lo más alto de una isla rocosa en el estuario del río Couesnon. Este circuito que te propongo puedes hacerlo a tu aire o con un viaje programado, empezarlo por París o por Bretaña. Este es el orden como lo hice yo.

Día 1. Bonjour, París

La Ciudad de la Luz es una de esas ciudades donde, por muchas veces que viajes, siempre encontrarás algo nuevo para ver o hacer. Es un destino que nunca pasa de moda y que además merece la pena repetir. Su cultura, sus calles y su esencia, harán que se convierta en una de tus ciudades europeas favoritas. Aquí van mis imprescindibles de París repartidos en varias jornadas. Si estás buscando un hotel en la capital de Francia, te recomiendo el Campanile Bercy Vilage. Está en una zona tranquila, con todos lo servicios y muy bien comunicado por metro.

Torre Eiffel, Campo de Marte y Jardines de Trocadero

La Torre Eiffel es posiblemente el lugar más emblemático de toda la ciudad. Fue construida a finales del siglo XIX por Gustave Eiffel con motivo de la Exposición Universal de París. A pesar de las críticas y la controversia que ocasionó su construcción, es uno de los monumentos más visitados del mundo y símbolo absoluto de París. Para subir a la Torre Eiffel te recomiendo encarecidamente que compres las entradas online y con bastante antelación, así te evitarás las terribles colas que se forman. Las mejores vistas de la Torre Eiffel las tendréis desde el Campo de Marte, una explanada de césped situada a escasos metros. Otra de las fotos más famosas de la torre se pueden obtener desde el Palais de Chaillot y los Jardines de Trocadero.

Arco del Triunfo

Tras la Torre Eiffel, es probablemente el monumento más famoso e importante de todo París. Construido en 1836 por Napoleón Bonaparte, es uno de los arcos de triunfo más importantes del mundo y recibe millones de visitantes por año. En su base, se encuentra una llama encendida continuamente junto con el monumento al Soldado Desconocido. Desde la terraza superior se puede contemplar una impresionante panorámica de París.

Île de la Cité

La Île de la Cité es una de las islas naturales que se encuentran en el Sena; es sin duda el corazón de la capital. Aquí se encuentra la Catedral de Notre Dame —en proceso de restauración después del incendió que la destruyó— y otras atracciones turísticas importantes como la Sainte Chapelle y Le Conciergerie (Palacio de Justicia), además de agradables espacios abiertos, tiendas y restaurantes donde disfrutar de la parte antigua de la ciudad.

Día 2. Seguimos conociendo París

El primer día ha dado para mucho, pero esta segunda jornada va a ser espectacular. Vas a visitar uno de los museos más importantes del mundo, uno de los lugares más importantes en la historia de Francia y el lugar de compras por excelencia de la capital. Esta segunda jornada parisina estaremos por el centro. En esta zona tienes también buenas opciones de alojamiento con la cadena Kyriad.

Museo del Louvre

El Museo del Louvre, es el museo más importante de París y del mundo. Abierto al público desde 1793, cuenta con más de 380.000 objetos y 35.000 obras de arte. Está dividido en varias secciones: Antigüedades Orientales, Arte Islámico, Antigüedades Egipcias, Griegas, Etruscas y Romanas, y pinturas, esculturas, dibujos y grabados de la época moderna y hasta 1848, además cuenta con un departamento sobre la historia del mismo Louvre y hay 21 salas nuevas dedicadas a la pintura italiana y española de los siglos XVI y XVII. Aquí se pueden admirar verdaderas obras maestras como la Venus de Milo, la Victoria alada de Samotracia o la Mona Lisa de Leonardo da Vinci.

Los Jardines de las Tullerías

Situado entre el Museo del Louvre y la Plaza de la Concordia, el Jardín de las Tullerías fue el primer jardín de París que tuvo carácter público. Hoy en día ofrecen un remanso de paz y naturaleza para descansar o disfrutar de un picnic o un paseo por su avenida  central decorada con árboles, estatuas, fuentes y estanques.

La Ópera Garnier

La Ópera Garnier de París es un recinto cultural situado en uno de los edificios más destacados de la capital francesa, de estilo neobarroco e inaugurado en 1875. Este lugar inspiró la conocida obra El Fantasma de la Ópera. El Palacio Garnier, como también se conoce el edificio, posee una resplandeciente decoración, tanto en su exterior como en su interior. Sus 1.900 asientos están forrados en terciopelo.

Galerías Lafayette Haussmann

Las Galerías Lafayette de París son una visita obligada en la ciudad, y no exclusivamente para los amantes de las compras: su impresionante interior, con su gran cúpula de colores, y unas vistas excepcionales (¡y gratis!) de París desde su terraza son motivos más que suficientes para hacer una parada en el centro comercial más famoso de la capital francesa.

Día 3. Último día en la capital de Francia

Tercer y último por la capital francesa. Hoy tienes que subir a lo más alto de la ciudad. Y darte una vuelta por el barrio más bohemio y conocido de París.

Montmartre y el Sacre Coeur

Montmartre es conocido por ser el barrio de los pintores, de los cabarets y de esas empinadas calles que llevan a una de las iglesias más conocidas de París: la Basílica del Sacré Coeur. Puedes subir hasta ella en el funicular de Montmartre o a pie por las escaleras para salvar los 130 metros de desnivel. Sus cúpulas blancas son reconocibles desde cualquier punto de París.

Torre Montparnasse

Situada en el corazón del barrio de Montparnasse, junto a la estación de metro del mismo nombre, la Torre Montparnasse destaca con sus 210 metros de altura sobre el skyline parisino desde los años setenta, y es sin duda uno de los mejores miradores de París. La terraza panorámica de la Torre Montparnasse cuenta con dos miradores a distinto nivel: uno cubierto, situado en la planta 56, y el mirador superior, en la planta 59, abierto al aire libre.

Museo d’Orsay

Conocido por su rica colección de arte impresionista, el Museo d’Orsay es también el museo de toda la creación artística del mundo occidental desde 1848 hasta 1914. Sus colecciones representan todas las formas de expresión, de la pintura a la arquitectura, pasando por la escultura, las artes decorativas, la fotografía. En el museo podemos admirar obras de arte conocidas como El desayuno sobre la hierba de Edouard Manet, la Pequeña bailarina de Degas, Noche estrellada de Vincent van Gogh, Jane Avril bailando de Henri Toulouse Lautrec o Le Moulin de la Galette de Auguste Renoir; también destacan las esculturas de Rodin.

Plaza de la Bastilla

En la Plaza de la Bastilla se encontraba la Fortaleza de la Bastilla, que los últimos borbones utilizaron casi exclusivamente como prisión de estado. Fue construida en el siglo XIV para defender la parte este de París contra los ingleses, y se convirtió en una prisión estatal bajo Richelieu en el siglo XVII. El marqués de Sade, la Máscara de Hierro y Voltaire fueron algunos de sus más famosos prisioneros. Cuando fue tomada al asalto el 14 de julio de 1789, la Revolución Francesa se hizo ya irreversible.

Día 4. Nantes, la ciudad de Julio Verne

Dejamos París y nos ponemos en ruta con destino Bretaña. En un roadtrip como este es necesario un seguro de viaje para Europa. Nantes conserva a la perfección el encanto típico de las antiguas ciudades francesas. Desde sus monumentos heredados de la Edad Media y su calidad de vida, reconocida en toda Francia, hasta su animada escena cultural, la también conocida como Cité des Ducs, es una visita obligada para descubrir el oeste de Francia. Nantes es la capital de la región de los Países del Loira —y antigua capital histórica de la Bretaña—, y hoy en día es una ciudad vibrante donde el patrimonio arquitectónico e histórico se dan la mano con espacios verdes y un magnífico urbanismo innovador y artístico que desborda de la fantasía de su hijo más ilustre: Julio Verne.

Aquí van mis 7 imprescindibles que ver en Nantes en un día:

  1. Recorrer la Línea Verde de Nantes. Sus 12 kilómetros pasan por los lugares más importantes de la ciudad.
  2. El Castillo de los duques de Bretaña. Está catalogado como Patrimonio de la Humanidad, igual que el resto de castillos del Loira. Fue la residencia de verano de los reyes de Francia. La entrada es gratuita.
  3. Catedral de Saint-Pierre y Saint-Paul. En la Segunda Guerra Mundial fue gravemente dañada por los bombardeos y posteriormente también sufrió un incendio.
  4. Las máquinas de la isla de Nantes. Esta iniciativa cultural es un ejemplo de reconversión de los antiguos astilleros. Sus estrambóticas y gigantescas creaciones de estética steampunk conectan el vanguardismo con las ideas de Julio Verne y Leonardo da Vinci. La gran estrella es Le Grand Elefant (el Gran Elefante).
  5. Torre LU. Es el emblema publicitario de esta famosa fábrica de galleta. Está rehabilitada y es el emblema del patrimonio industrial de Nantes.  
  6. Jardín de las Plantas. Está considerado uno de los cuatro jardines botánicos más bonitos de Francia. Cuenta con más de 10.000 especies vivas, 800 metros cuadrados de invernaderos y más de 50.000 flores.
  7. Museo de Artes de Nantes. Fue creado por Napoleón en 1801 y su primera colección la formaron cuarenta cuadros procedentes del actual Museo del Louvre.

Día 5. De Rennes a Dinan, saboreando Bretaña

La principal puerta de entrada a esta región es su capital, Rennes; una ciudad en la que disfruté de varios días en mi viaje a Bretaña. Esta región del país galo tiene tantas joyas que a veces algunos viajeros descartan la capital y se dirigen directamente a localidades con más tirón turístico… ¡un error! La ciudad, que bulle de vida por su ambiente cultural y universitario, fue un enclave estratégico del ducado de Bretaña en la Edad Media y el centro histórico aún conserva esta arquitectura bretona. Si sales de la zona que antiguamente protegía su muralla, encontrarás estampas propias de París o Burdeos, elegantes y pomposas. Justo en el centro de la ciudad tienes un hotel estupendo de la cadena Mercure. Aquí va lo que no te puedes perder en Rennes:

  1. Las calles más bonitas de Rennes. Rennes es una de las ciudades de Francia que tiene el mayor número de casas de entramado de madera (un total de 286). La mayoría de ellas están situadas en la rue du Chapitre, la rue du Champ Jacquet, la rue Saint-Michel y la Place Sainte-Anne.
  2. Capilla Saint-Yves. Muy cerquita de la famosa calle medieval rue du Chapitre se encuentra la Oficina de Turismo de Rennes que está ubicada en la que fuera la capilla gótica del hospital Saint-Yves. Sorprende su increíble decoración interior y exterior.
  3. Catedral de San Pedro. Situada en el corazón de la ciudad, la Catedral de San Pedro es un templo católico de sobria portada neoclásica.
  4. Muralla y Puertas Mordelaises. La imponente Puerta Mordelesa —o Porte Mordelaise— es la única de las cuatro puertas del antiguo sistema amurallado de Rennes que se conserva hoy.
  5. Mercado de Lices. Mi alojamiento estaba al lado de este mercado de abastos, el segundo más grande del país. Los sábados por la mañana montan un mercadillo de comida lleno de cosas ricas.
  6. Parlamento de Bretaña. Este edificio sigue funcionando como Tribunal Superior de Justicia y es una de las principales atracciones turísticas de la ciudad. Puedes entrar a recorrerlo y admirar sus salones.
  7. Plaza del Ayuntamiento. Aquí están el Ayuntamiento y la Ópera.

Y de Rennes nos vamos a Dinan, una ciudad medieval situada en el fondo del estuario de la Rance, que sigue hoy en día rodeada de sus murallas, las más importantes y antiguas de Bretaña. Este impresionante cinturón de 3 kilómetros es un conglomerado de un torreón, 10 torres y 4 puertas monumentales, sorprende por los múltiples tesoros que ha sabido proteger a lo largo de los siglos. Sin duda uno de los pueblos más bonitos de la Bretaña francesa.

  • Rue Jerzual. La rue Jerzual es una de las calles más bonitas y más importantes de Dinan, sin duda uno de los principales atractivos de la ciudad. Fue construida en el siglo XIII y lo más destacado es la llamada Puerta Jerzual (Porte de Jerzual en francés), que data de los siglos XIII y XIV y forma parte de la muralla que servía para la defensa y protección de la ciudad. La calle, muy empinada y tortuosa, está decorada con pisados adoquines y tiene gran cantidad de casas con preciosas fachadas medievales de madera construidas en el siglo XV. También podréis encontrar multitud de tiendas como: varias tiendas de artesanía, diferentes tiendas de ropa de todos los tipos y precios, algunas galerías de arte, etc.
  • Plaza Les Cordeliers. Una de las zonas más bonitas de toda la ciudad. Lo que más llama la atención de la plaza son las casas con entramado de madera (en Dinan quedan todavía más de 160 casas de estas características). La madera fue en su tiempo un material abundante y asequible, así que se empleó mucho en la construcción durante los siglos XIV y XV, y se siguió utilizando hasta el siglo XVIII.
  • Torre del Reloj. Construida en el siglo XV por François II duque de Bretaña, es lo más destacado de la ciudad de Dinan y simboliza el poder de la burguesía contra el clero y el poder ducal. Desde sus 46 metros, la torre del reloj ofrece impresionantes vistas de la ciudad, su casco medieval y el río Rance.
  • Puerto de DinanEn un principio fue un puerto comercial en comunicación con Saint Malo, para convertirse en puerto deportivo en el siglo XX. Los negocios realizados en el puerto dieron prosperidad a la villa. Desde el siglo XI, el puerto sirvió para comerciar con el norte de Europa (Inglaterra y Flandes), España y las Américas. Es un buen lugar para pasear por la parte inferior de la Ciudad Medieval.
  • Castillo de Dinan
  • El Castillo de Dinan es la pieza central de la muralla medieval de la ciudad. El edificio reúne tres elementos unidos en el siglo XVI: la mazmorra ducal construida en la década de 1380 y rivaliza con el castillo real de Vincennes, la torre de Coëtquen construida a finales del siglo XV y la puerta de la ventanilla (siglo XIII). Justo al lado está la oficina de turismo.

Día 6. Por Saint Malo y Mont Saint Michel 

Si hay una ciudad que no os podéis perder en Bretaña, esa es sin ninguna duda la de Saint Malo, una de las más bonitas de Bretaña, con playas, animadas callejuelas y un recinto amurallado con imponentes torres defensivas. Desde los corsarios, los marineros y los grandes exploradores hasta los aventureros de la Ruta del Ron, Saint-Malo es incontestablemente destino de grandes viajeros. Te voy a contar unos cuantos sitios para visitar, pero lo más importante es que debes hacer es comerte uno mejillones como hice yo; estaban deliciosos.

  1. Islas de Gran Be, Petit Bé y del Gran Fort. Las islas de Gran Be, Petit Bé y del Gran Fort el Fuerte Nacional, construido en 1689 por Vauban y Garangeau, son visitas obligadas. Ten en cuenta que sólo podrás visitarlas con la marea baja, así que planifica tu visita antes de ir.
  2. Murallas de Saint Malo. La muralla de Saint Malo rodea el centro histórico de la ciudad. Merece la pena hacer el recorrido completo. Entre los bastiones de Saint-Louis y Saint-Philippe, la vista se abre al estuario y a Dinard. Las playas se suceden a los pies de las murallas hasta alcanzar la torre Bidouane.
  3. Intramuros. Dentro de las murallas, Saint Malo está lleno de callejuelas con infinidad de tiendas turísticas y restaurantes de edificios muy elegantes.
  4. Extramuros. Fuera de la ciudad hay también cosas muy interesantes para ver: La torre Solidor, L’Étoile du Roy y Cité d’Aleth.

El Mont Saint Michel es uno de los lugares más visitados de Francia y la gran joya del turismo de Normandía. Hay tres cosas que ver al visitar el Mont Saint Michel: las calles del pueblo, las murallas y por supuesto la Abadía; además, podrás observar el fenómeno de las grandes mareas o atravesar la bahía. Para poder acceder tienes que compra una entrada. Hay un parking enorme y cada pocos minutos salen autobuses hasta la abadía. Puedes también buscarte un hotel para pasar aquí la noche, hay muchas opciones.

Saint Michel es tan pequeño que sus habitantes no llegan ni a la centena y la mayoría son religiosos y religiosas. Podrás darte un paseo y recorrer sus calles empinadas; en la Gran Vía es donde se encuentran la mayoría de los comercios, restaurantes y museos del pueblo. Hay una diferencia de altura del nivel del mar de casi 15 metros entre la marea alta y la baja y, en la bajamar el mar se retira hasta 15 kilómetros de la línea de costa. ¡Todo un espectáculo!

Playas en la costa Esmeralda en Bretaña
Playa de Eventail en St. Malo

Día 7 Caen y las playas del desembarco

Ya estamos casi terminando la ruta por París, Bretaña y Normandía. Caen, ciudad natal de Guillermo el Conquistador, está situada a muy pocos kilómetros de las playas del Desembarco de Normandía. Esta localidad contaba con un interesante patrimonio arquitectónico, que fue arrasado por los bombardeos que tuvieron lugar durante la Batalla de Normandía. Así que al terminar la Segunda Guerra Mundial, la ciudad tuvo que ser reconstruida casi por completo y actualmente es uno de los centros turísticos más importantes de la región. Estos son algunos de los lugares más interesantes que visitar:

  1. Abbaye aux hommes (Abadía de los hombres). Fundada por Guillermo el Conquistador en el siglo XI como penitencia por su matrimonio, que no estaba bien visto por el Vaticano. Sirve como sede del Ayuntamiento de la ciudad.
  2. Abbaye aux Dames (Abadía de las mujeres). Junto a la anterior. Fue construida por la reina Matilde por el mismo motivo que su esposo construyó la de los Hombres.
  3. Iglesia de Saint Etienne le Vieux. Fue bombardeada durante la Segunda Guerra Mundial. No se reconstruyó para recordar la barbarie de la guerra.
  4. Château de Caen. Es una de las fortalezas más grandes de Europa. En su interior están el museo de Bellas Artes y el museo de Normandía, la sala del Tribunal y la iglesia de San Jorge.
  5. Museo Memorial de Caen. Un centro cultural internacional dedicado a la paz. La película del Día D te permite vivir el Desembarco en una pantalla gigante.

Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. Cinco palabras que, probablemente, habrás escuchado alguna vez en tu vida. Los nombres de las cinco playas en las que tuvo lugar la batalla más famosa de la Historia. El 6 de junio de 1944, más conocido como el Día D, durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas aliadas lanzaron la mayor invasión anfibia y aerotransportada de la historia de la guerra. Los desembarcos aliados en las playas de Normandía marcaron el comienzo de una larga y costosa campaña para liberar al noroeste de Europa de la ocupación nazi.

  • Utah Beach. Utah Beach se encuentra en el sector americano. Su sobrenombre corresponde al código que le dieron los aliados.
  • Omaha Beach. La más famosa de las playas del Desembarco, está en el sector americano. Debes acercarte a Saint-Laurent-sur-mer y su Memorial de Omaha Beach, y a Colleville-sur-mer, donde está el famoso cementerio militar americano.
  • Gold Beach. En el sector británico. Es famosa por el puerto artificial de Arromanches que se puso en funcionamiento desde el 14 de junio de 1944.
  • Juno Beach. En el sector canadiense. Va desde Bernières-sur-Mer hasta Courseulles-sur-Mer.
  • Sword Beach. Entre los pueblos de Hermanville y Colleville-Montgomery.

Seguimos descubriendo Francia

conocer París en dos días

Qué ver en París, la guía con lo imprescindible de la ciudad

Con esta guía de París te ayudo a resolver todas tus dudas y a preparar un viaje inolvidable por la capital de Francia. Además he incluido toda la información práctica que necesitas para preparar tu viaje.

6 comments
Ruta por Bretaña en coche

Ruta por Bretaña de 10 días en coche de alquiler

Siempre he sido muy aficionada a los viajes en coche. Casi todos los destinos que he visitado en España han sido de esta forma, pero también es cierto que antes de esta ruta por Bretaña no tenía mucha experiencia a la hora de preparar un roadtrip. ¿Por qué? Porque la mayoría de las veces mis …

0 comentarios
tregier es de los pueblos más bonitos d eBretaña

5 pueblos de Bretaña de cuento de hadas

Hace ya tiempo de mi viaje familiar por Bretaña, pero todavía tengo mucho que contarte sobre esta región del Oeste de Francia. Ya sabes que siempre me gusta traerte las mejores sugerencias para viajar. Por eso, hoy te hablo de los 5 pueblos de Bretaña que me enamoraron a mí y a toda la familia. …

4 comments

¿Te animas a hacer la ruta por París, Bretaña y Normandía?

Espero haberte puesto los dientes largos con este artículo. París es una de mis ciudades favoritas de Europa, y del mundo. Viajará allí todos los años; de hecho ya he estado 5 veces. Y de Bretaña solo puedo contarte maravillas. También te he incluido en este artículo uno de los sitios más maravillosos y sorprendentes que he visitado, Mont Saint Michel. Ojalá te animes con esta ruta y me cuentes luego en los comentarios cómo te fue.

Deja una respuesta