Organizar un viaje a esta región de Francia es pensar en pueblos de cuento, pero también en sentarse a la mesa. Si quieres saber qué comer en Alsacia, te aviso desde ya de que su gastronomía es contundente, sabrosa y con una fortísima influencia alemana.
Durante nuestro road trip familiar de un mes por Francia, disfrutamos de su cocina y probamos desde la famosa Tarte Flambée hasta sus guisos tradicionales en las típicas Winstubs. Para que aproveches tu viaje al máximo sin dejarte un presupuesto desorbitado, en esta guía te traigo los platos típicos de Alsacia imprescindibles, sus mejores dulces, recomendaciones de vinos y mis trucos para comer barato en Alsacia.
Si estás organizando las paradas de tu viaje, te sugiero combinar estos consejos con nuestra ruta por Alsacia que puedes adaptar a 4, 5 o 7 días.
Comer en Alsacia de un vistazo (Cuadro resumen para impacientes)
| Plato / Producto | Tipo | Descripción rápida | Maridaje ideal |
| Flammekueche (Tarte Flambée) | Salado / Informal | Masa crujiente muy fina con crème fraîche, cebolla y lardons. | Cerveza alsaciana |
| Choucroute Garnie | Plato principal | Col fermentada en Riesling servida con patatas y varios tipos de embutido. | Riesling |
| Baeckeoffe | Estofado | Estofado al horno de cerdo, ternera y cordero marinados 24h con patatas. | Pinot Gris |
| Queso Munster | Queso | Queso de vaca de aroma intenso y textura cremosa. Se sirve sólo o con comino. | Gewürztraminer |
| Kugelhopf | Dulce | Bizcocho tradicional en forma de corona con pasas y almendras. | Café o vino dulce |
| Winstub | Experiencia | Taberna tradicional alsaciana con comida casera y ambiente acogedor. | Vinos locales |
Los platos típicos de Alsacia que tienes que probar
Aquí manda la tradición. Aunque cada vez es más habitual ver restaurantes orientales y todo tipo de locales de franquicia, sobre todo en las ciudades más grandes. En los pueblos es donde vas a encontrar los platos con los sabores más intensos y las raciones más generosas.

Tarte Flambée (Flammekueche): la reina del picoteo
Este es el plato estrella de la gastronomía alsaciana. No puedes irte de aquí sin probarlo. Se trata de una masa fina de pan sin levadura, horneada a fuego muy vivo, cubierta con una base de crème fraîche (o queso fresco batido llamado bibeleskaes), cebolla en juliana y lardons (tiras de panceta ahumada).
La versión tradicional se sirve en tablas de madera con la base de cebolla y panceta. Aquí tuvimos división de opiniones: mientras yo soy purista de la versión tradicional de toda la vida, Mónica prefirió probar las variantes más ligeras con queso de cabra y vegetales (un salvavidas si no te apetece tanta carne). A Julieta la ganaron por completo las versiones gratinadas con queso emmental.
Te vas a encontrar distintas variantes populares como la gratinée (con queso emmental), la versión con queso Munster o la variante dulce, terminada con rodajas de manzana y canela. También puedes encontrar versiones vegetarianas: margarita, de quesos y burrata. Para los veganos es más complicado encontrar una opción.
Tip de El Viaje de Sofi: si vas a viajar en verano como nosotros, pídete la Tarte Flambée en terraza a última hora de la tarde en la Plaza Gayot de Estrasburgo, cuando refresca y se está en gloria. Si estás planificando tu parada en la capital, echa un ojo a nuestra guía sobre qué ver en Estrasburgo y dónde comer para organizar las visitas entre restaurante y restaurante.
Choucroute Garnie: el gran clásico de col y chacinas
Este plato es para estómagos resistentes. A mí me recordó mucho al bigo de Polonia por su contundencia. La base es col blanca cortada en tiras finas y fermentada en salmuera, que luego se cocina lentamente en vino blanco (habitualmente Riesling) con bayas de enebro, clavo y pimienta. Se sirve bien caliente acompañada de patatas cocidas y un generoso surtido de salchichas, panceta ahumada y codillo de cerdo.
Las spätzle
Esta pasta, elaborada con huevo, se come de acompañamiento o como plato único en la gastronomía alsaciana. Es típica también de varias regiones de Alemania. Hay recetas ligeras con espinacas, también sólo con queso y más contundente con hígado de cerdo. Su nombre —spatzen— se puede traducir por «gorriones»; viene de la forma de nido de pájaro que tiene la pasta al servirse en el plato.
Baeckeoffe: el estofado tradicional al horno
Ya te has dado cuenta de que en Alacia les gusta la carne, ¿no? Pues ahí va otra receta para los carnívoros. El baeckeoffe es un guiso que lleva tres tipos de carne: ternera, cordero y cerdo. Lleva varias verduras y también —cómo no— una buena ración de col. Dicen que el truco es que hierva todo el conjunto a fuego lento durante un día entero. Sin duda, este es uno de los mejores ejemplos de la comida típica de Alsacia.
Queso Munster: la joya láctea de los Vosgos
Este queso recibe su nombre del valle de Munster, en el parque nacional de los Vosgos. Tiene Denominación de Origen Protegida y está elaborado con leche cruda de vaca. Su textura es cremosa y tiene un sabor de los que no dejan indiferente. A Mónica no le gustó nada el aroma tan intenso del queso Munster; a mí, sinceramente, también me pareció un poco potente y preferí quedarme con una buena Tarte Flambée bien crujiente (aunque reconozco que cuando lo probé fundido sobre las patatas —Roïgebrageldi— gana bastante).

Los bretzels
En mi opinión, una tabla de quesos es más aconsejable para un turista que los potentes guisos de carne populares de esta zona de Francia. Otra opción ligera y nutritiva son los bretzels. Este fue nuestro alimento en muchas de las rutas. Si vas a hacer trayectos entre pueblo y pueblo y quieres saber cómo organizar los desplazamientos, echa un ojo a nuestra guía sobre el cómo moverse en transporte por Alsacia.
Los vas a encontrar salados, con semillas, con queso y con jamón y queso. Es un snack económico —comer en Alsacia no es demasiado barato—; por unos dos euros tienes un bretzel en la mayoría de las boulangeries. Esta es la mejor forma de comer barato en Alsacia.
Otra buena opción son las Dampfnüdle, unos panecillos, dulces o salados, ideales como tentempié en cualquier momento del día. Y no te olvides del Pain d’épices, el pan alsaciano hecho con miel, canela y anís. A mí la combinación me pareció demasiado excéntrica.
Dulces y repostería tradicional alsaciana
Es el turno de los golosos. Estos dulces los puedes comer de postre o para picar entre horas. El aroma a mantequilla dorada, miel y especias te va a acompañar por todas las calles de los pueblos de Alsacia. Aquí la tradición pastelera es una religión. Estos son los postres y meriendas que tienes que incluir en tu dieta viajera:
Kougelhof: el bizcocho icono de la región
Hay de muchos sabores. Y también de muchos tamaños. Antes de comprar uno, te recomiendo que pruebes. Suelen tener una bandeja con muestras para que elijas tu sabor. El bizcocho tradicional está relleno de pasas y almendras. Hay también una versión «borracha» del kougelhof (o kougelhopf) con licor; otra salada, con queso y/o bacón; y ahora también hacen nuevas versiones con chocolate. Una de las mejores paradas históricas para comprarlo recién hecho es la famosa Maison Loewert en el centro medieval; puedes ver su ubicación exacta y cómo llegar en nuestra guía para visitar Kaysersberg.
Streusel
El streusel es un brioche elaborado con mantequilla, azúcar y harina… Es la versión alsaciana del famoso crumble inglés. El truco está en la parte crujiente de la corteza, a la que se le suele añadir canela. ¿Kougelhopf o streusel? Yo me quedo de cabeza con el bizcocho tradicional. El streusel está rico, pero a partir del tercer mordisco se me hizo un poco empalagoso y, no solo, lo pienso yo ya que a Mónica y a la niña les pareció igual de intenso.

Mannele: el sabor de la Navidad alsaciana
Si vas a Alsacia en Navidad, tienes que comerte un mannele de San Nicolás, el dulce típico de Adviento. Este brioche con forma de monigote está esos días en todos los escaparates de pastelerías y panaderías. Apunta también en la lista de cosas para probar las bredele: las galletas tradicionales de mantequilla de estas fechas festivas.
Te aconsejo contratar este tour navideño por los mercadillos de Alsacia desde Estrasburgo. Así te olvidas del aparcamiento y te centras únicamente en disfrutar del vino caliente y los dulces tradicionales.
Vinos alsacianos: el maridaje perfecto
En Alsacia el vino blanco es el rey en la mesa y la mayoría de los platos están pensados para maridar con las variedades locales de uva. Yo soy un apasionado del vino y disfruté muchísimo probando el Riesling y el Baeckeoffe en las cenas; a Mónica, le encantó el toque fresco del Crémant d’Alsace para el aperitivo y para acompañar las tartes flambées.
- Riesling: seco y con poca acidez. Es el acompañante perfecto para la choucroute, pescados de agua dulce y mariscos.
- Gewürztraminer: muy aromático. Marida de maravilla con el queso Munster.
- Pinot Gris: con más cuerpo. Ideal para acompañar el Baeckeoffe o las carnes de ave.
- Crémant d’Alsace: vino espumoso elaborado por el método tradicional. Fresco y ligero, es la opción preferida para el aperitivo y para acompañar la Tarte Flambée.
Es fácil encontrar bodegas en la mayor parte de los municipios de la región, pero los puntos más recomendables para comprar o hacer catas son las villas históricas que forman parte de la Ruta del Vino de Alsacia.
Si quieres hacer una degustación en un entorno idílico, te sugiero hacer una parada para descubrir qué ver en Riquewihr, una de las villas más bonitas de la zona, donde hay bodegas tradicionales en pleno centro medieval.
Tip para catas sin conducir:
- Desde Estrasburgo: si te alojas en la capital y no quieres preocuparte por alquilar coche ni por ver quién conduce tras probar un par de copas de vino, una opción genial para recorrer estos municipios y conocer su gastronomía es reservar este tour por los pueblos de Alsacia desde Estrasburgo.
- Desde Colmar: si vas a hacer base en Colmar y quieres adentrarte de lleno en las bodegas locales, te recomiendo reservar esta excursión a Hunawihr y Riquewihr con cata de vinos. Para el resto del tiempo que pases en la ciudad disfrutando de sus canales y restaurantes, puedes consultarlo en guía de Colmar en un día.

Para consultar la lista completa de bodegas asociadas, horarios de visita y eventos de la vendimia, puedes revisar la web oficial de la Ruta del Vino de Alsacia.
¿Y si no te gusta el vino? La tradición cervecera de Alsacia
La cerveza artesanal de Alsacia también tiene mucha fama. Esta es la región con más producción cervecera de toda Francia. Aquí triunfan las cervezas tipo lager y también las de trigo. A mí las que más me gustaron fueron las de Abadía. En Obernai está la fábrica de su cerveza más internacional, Kronenbourg.
Dónde comer en Alsacia: las mejores Winstubs y restaurantes
Si quieres vivir la gastronomía alsaciana más genuina, tienes que hacerlo en un winstub. El término significa literalmente «sala del vino» y define a las antiguas tabernas de barrio convertidas en restaurantes tradicionales.
Qué esperar de un Winstub
Ambiente: reducido, cálido y bullicioso. Las mesas de madera suelen estar juntas, vestidas con los característicos manteles a cuadros rojos y blancos (kelsch) y rodeadas de carpintería vista.
Trato y cocina: servicio cercano y directo con un menú de platos tradicionales, caseros y en porciones abundantes. En tu búsqueda de restaurantes en Alsacia debes incluir siempre un wintub.
Consejos prácticos de reserva y horarios
Horarios estrictos: en Alsacia los horarios son parecidos a los del resto del país. El almuerzo se sirve habitualmente de 12:00 a 13:30 horas y la cena de 19:00 a 20:30 horas. Llegar más tarde de las 21:00 puede significar encontrar la mayoría de las cocinas cerradas.
Reserva con antelación: los Winstubs más reconocidos de ciudades como Estrasburgo o Colmar y de pueblos turísticos como Eguisheim o Riquewihr requieren reserva previa, especialmente durante los fines de semana y la temporada alta de mercados navideños.
Tip de Sofi: es importante elegir bien tu campamento base. Tienes todos los detalles sobre las mejores zonas y hoteles en el post sobre dónde alojarse en Alsacia.
Consejos para comer barato en Alsacia
Aunque Francia no es un destino especialmente económico, es posible comer barato en Alsacia si sabes qué pedir y cómo organizarte:
- 1. Apuesta por la Formule Midi: la mayoría de restaurantes y bistrós ofrecen a mediodía un menú ejecutivo (Formule Midi) por unos 18 € – 21 € que incluye plato principal y postre o entrante.
- 2. La Tarte Flambée como salvavidas: es el plato más barato de la región. Una Flammekueche cuesta entre 10 € y 14 € entera y llena bastante (la puedes compartir entre dos con una ensalada).
- 3. Pide agua del grifo (Carafe d’eau): en toda Francia el agua del grifo es gratuita y potable por ley. Pide siempre una carafe d’eau para ahorrarte entre 4 € y 6 € en bebidas por comensal.
- 4. Tira de Boulangeries y Bredeled para comer rápido: un bretzel relleno de queso o jamón en una panadería local cuesta apenas 3 € o 4 € y es la opción perfecta para no perder tiempo cuando estás de visita en ruta.

Preguntas frecuentes (FAQ) sobre comer en Alsacia
Vamos terminando. Ya estamos casi en la sobremesa. Estas son las respuestas directas a las preguntas más habituales que surgen a la hora de sentarse a la mesa en los pueblos y ciudades de esta zona de Francia.
La comida típica más famosa de Alsacia es la Tarte Flambée (o Flammekueche), una masa fina crujiente horneada con crema fresca, cebolla y tiras de panceta ahumada. Le siguen en popularidad la Choucroute Garnie (col fermentada con embutidos) y el guiso de carnes Baeckeoffe.
Para comer barato en Alsacia la mejor opción son los puestos locales de Tarte Flambée (entre 10 € y 14 €), pedir el menú del mediodía (Formule Midi) en los restaurantes tradicionales y comprar bretzels (2 €) en las boulangeries para tentempiés durante la ruta.
Una Winstub es una taberna tradicional alsaciana caracterizada por su ambiente rústico, mesas de madera con manteles a cuadros rojos y una carta centrada en comida casera abundante y vinos locales. Es el mejor lugar para probar la cocina auténtica de la región.
El precio medio por persona en un restaurante tradicional (Winstub) oscila entre 25 € y 40 € a la carta. Si optas por el menú del día a mediodía (Formule Midi), el coste baja a unos 16 € – 20 € por persona.
Sí, es perfectamente posible comer bien en Alsacia siendo vegetariano, aunque en las tabernas más tradicionales (Winstubs) las opciones de la carta son limitadas. Mientras que en ciudades grandes como Estrasburgo y Colmar hay restaurantes 100 % vegetarianos y veganos, en los pueblos de la ruta puedes recurrir a las versiones vegetarianas de la Tarte Flambée (con champiñones, pimientos o queso de cabra) y a platos tradicionales a base de patata y queso fundido, como el Roïgebrageldi o el queso Munster.
Nuestro veredicto sobre la comida alsaciana
En mis viajes, la gastronomía siempre es una parte importante. La de Alsacia me pareció en ocasiones demasiado potente. Me quedo con la típica Tarte Flambée y con sus quesos y sus vinos. También con sus bretzels y los diferentes tipos de brioches. Si eres fan de los guisos de carne, este sitio te va a enamorar. Tengo ganas de volver a esta región, pero así como en Italia —me da igual en qué parte— la cocina es un valor añadido, en Alsacia la gastronomía no será el motivo para repetir en esta parte de Francia.
Para organizar el resto de las etapas entre parada y parada gastronómica, en nuestra ruta por Alsacia en 4, 5 o 7 días tienes mapas detallados, castillos y los pueblos más bonitos de la región.
¿Y tú ya has probado la comida de Alsacia? ¿Qué te ha parecido? Cuéntamelo en los comentarios.