Dónde alojarse en Praga fue la parte que más me costó organizar de mi viaje a la capital checa. Abrí el mapa por primera vez y, entre el lío del idioma y las distancias, me llevó lo suyo decidirme por una zona.

Además, cuando viajas en familia, la cosa se complica bastante. Encontrar una habitación doble mona es facilísimo. Lo difícil es dar con un sitio donde tres o cuatro no estemos apretados como sardinas. Y yo no me conformo con cualquier sitio para dormir. Me gusta estar a gusto. Me refiero a una habitación en la que la decoración tenga su punto. Pero, sobre todo, tener la certeza de que las camas son cómodas de verdad.

Por eso, si estás dudando sobre dónde dormir en Praga hay detalles que te cambian el viaje si no cuentas con ellos. Por ejemplo, que muchos edificios del centro no tienen ascensor. También está el dilema de si compensa pagar el extra de quedarte en la Ciudad Vieja, porque te aviso que el incremento con los barrios de los alrededores se nota y mucho.

(Si estás organizando el viaje completo, en mi guía con los mejores consejos para viajar a Praga te desgloso el tema de la moneda, los billetes de transporte y el presupuesto).

Entrada principal del hotel Numa I Praga Republika en una calle residencial céntrica de Praga.
La entrada al Numa I Praga Republika: una ubicación tranquilísima a diez minutos paseando del centro.

¿Dónde conviene dormir en Praga según tu tipo de viaje?

Tenía clarísimo que quería estar cerca de todo para patearme la ciudad a pie. Pero no quería que estuviéramos en el mogollón del centro histórico, con un montón de ruido y mucha gente. Después de mirar localizaciones en Google Maps, reservé en el Numa I Praga Republika, en la zona de Náměstí Republiky. Acierto total. Teníamos la tranquilidad de estar en una calle residencial; el autobús al Castillo lo teníamos al salir por la puerta y contábamos con la opción de volver paseando desde la Ciudad Vieja en diez minutos.

Para elegir en que hotel iba a quedarme, tuve que hacer mucho trabajo de investigación. La Ciudad Vieja la taché rápido de la lista por tener unos precios altos y estar muy masificada. Me apetecía muchísimo alojarme en Mala Strana, me llamaba la atención su punto romántico de estar situada a los pies del Castillo, pero para movernos en familia y con equipaje me parecía menos práctica. También valore la posibilidad de quedarme en alguno de los barrios de moda de la ciudad, como Karlín o Vinohrady. Tenían buenos precios, pero preferíamos no depender del tranvía todo el tiempo.

Te voy a ahorrar trabajo y voy a analizar las mejores zonas según tu plan y tu grupo de viaje. Un aviso importante: si vas en Navidad, puentes o Semana Santa, no te duermas en los laureles. Las opciones buenas se agotan volando, así que echa un ojo a las ofertas de alojamiento por zonas en Praga y déjalo zanjado cuanto antes.

Comparativa de barrios donde alojarse en Praga

BarrioIdeal paraPresupuesto medio
Staré MěstoPara primeras veces o viaje corto💰💰💰
Malá StranaParejas y ambiente romántico💰💰💰
Nové MěstoFamilias, compras y buen precio💰💰
VinohradyEstancia larga y vida local💰💰
KarlínViajeros jóvenes y hoteles modernos💰/💰💰

En este apartado vamos a hablar de los precios de dormir en Praga. Un hotel de 3 o 4 estrellas situado en pleno centro (Ciudad Vieja o Malá Strana) te sale por entre 90 € y 160 € la noche en temporada media. Te estoy hablando de una habitación doble normal: sin lujos, pero para dormir es una opción muy decente.

Otra opción es incluir en tu búsqueda los barrios de Nové Město, Karlín o Vinohrady, donde hay hoteles bien comunicados con transporte público por 60 € – 90 € la noche. Lo vas a notar en la cartera y no terminarás durmiendo en el extrarradio.

Es importante que sepas que los hoteles de Praga no funciona como los de la costa española o el norte de nuestro país, donde agosto supone el 80 % de las estancias de todo el año. Aquí no ocurre eso. Hay mucho turismo todo el año, aunque haya una parte es estacional. La verdadera «temporadas de oro» es la de los meses de mayo, junio, septiembre, octubre. El subidón se produce en noviembre —a finales, sobre todo— y en diciembre por los mercadillos de Navidad. En estos meses la demanda está por las nubes. Y los precios, lógicamente, se duplican. Tal cual.

Mónica de El viaje de Sofi en la terraza del Hotel U Prince con vistas a los tejados de Praga.
Disfrutando de las vistas desde la terraza del Hotel U Prince, uno de los rincones más icónicos para tomar algo en el corazón del casco viejo.

1. Dormir en la Ciudad Vieja de Praga y el encanto de Staré Město

Es la zona más demandada de la ciudad. A mí fue la primera que se me pasó por la cabeza cuando empecé a buscar un hotel para mi viaje. Lógico. Estás muy cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja. Si te alojas aquí, el metro no lo vas a pisar. Vas a ir siempre a pie.

Estar en el meollo tiene un puntazo imbatible. Solo tienes que salir por la puerta del hotel, y la ciudad ya está latiendo. Sin rodeos. Las calles principales están a reventar a casi cualquier hora y esto se cotiza caro. Este es el sitio con los precios más altos de toda la ciudad para buscar alojamiento.

En logística nadie le gana. Te plantas en la plaza central en un santiamén y en siete minutos te estás haciendo la foto en el Puente de Carlos. Además, dormir aquí te permite visitar el Barrio Judío de Praga a cinco minutos.

Hoteles recomendados en Staré Město:

  • Para presupuestos ajustados: si buscas algo económico, pero impecable, el Prague Dream Hostel combina diseño actual y una buena ubicación; vas a estar a 5 minutos de todo.
  • El equilibrio perfecto: mi recomendación por calidad-precio es el Hotel Residence Agnes. Tiene un servicio de diez. Para estar en el centro histórico, su ubicación es más tranquila que la de otros alojamientos.
  • Para darse un capricho: el Grand Hotel Praha. Vas a dormir con vistas al Reloj Astronómico. Esta experiencia es difícil de olvidar.

¿Aún no lo tienes claro? Puedes echar un vistazo a este buscador con las mejores ofertas de alojamientos en la Ciudad Vieja.

2. Lo que nadie te cuenta de Malá Strana y por qué todos quieren dormir a los pies del castillo

Este barrio es otra historia, sobre todo si viajas en pareja. Los edificios son preciosos y por la noche las calles se quedan completamente vacías para pasear a tu aire. A mí fue una de las zonas que más me hizo dudar al organizar el viaje, y te cuento por qué.

A todos nos venden la idea romántica de despertarnos en una callejuela empedrada. Lo que no te dicen en Instagram es que arrastrar una maleta de 20 kilos sobre adoquines es un rollo, o que subir pendientes —y aquí hay muchas— para ir a descansar a tu hotel, se te hace pesado a la segunda noche.

Ojo al mapa: Malá Strana tiene una parte llana junto al río y otra en cuesta. Si eliges un hotel en la zona baja, no vas a tener problemas. Te plantas en cinco minutos en el Puente de Carlos, a quince de la Ciudad Vieja y te ahorras el esfuerzo. Pero como te despistes y lo cojas pendiente arriba, créeme que subir la cuesta hasta tu hotel todos los días, tras patear 10 kilómetros por Praga, se te va a hacer muy pesado. Por cierto, en mi artículo sobre cómo visitar el Castillo de Praga te cuento los mejores accesos para no destrozarte las piernas.

Si os decidís por Malá Strana, mi recomendación número uno de alojamiento para un plan romántico de verdad es el Bishop’s House. Tiene unas habitaciones abuhardilladas espectaculares. ¿Vais con el presupuesto más apretado? El Hotel Residence U Černého Orla suele tener tarifas muy apañadas para estar en esta zona.

Fachada de una oficina de cambio de moneda en Praga
Las casas de Mala Strana son de las más bonitas de Praga.

3. Nové Město para tenerlo todo a mano y sin arruinarte en alojamiento

Si quieres estar cerca del centro y te apetecen hoteles más modernos, esto te interesa. Nové Město rodea casi todo el casco histórico y funciona de maravilla como base de operaciones para patear la ciudad.

Al ser hoteles más nuevos no hay que hacer malabares con las maletas en las habitaciones. Y además, si al terminar el día te apetece cenar bien, esta zona está llena de vida y posee una oferta de bares y restaurantes brutal. Vas a estar a un paso de algunas de las mejores cervecerías tradicionales de Praga. Te vas a poder comer un buen codillo y acompañarlo de una Pilsner bien tirada sin que te cobren la cena a precio de turista.

Como punto negativo, para mí no es un barrio tan idílico como Malá Strana. Sus avenidas, como la Plaza de Wenceslao, tienen bastante tráfico y ambiente nocturno. En el tema de la seguridad puedes estar supertranquila. Malá Strana es un remanso de paz cuando cae el sol. Staré Město o Vinohrady son también muy relajados. Lo único que te diría sobre Nové Město es que apliques el sentido común de siempre. No te despistes con la cartera si pasas de noche por los alrededores de la estación central (Hlavní nádraží) o en los tranvías cuando van a reventar de gente.

Para que calcules cuánto puedes tardar caminando: apunta que te llevará entre 10 y 18 minutos a pie hasta la Plaza de la Ciudad Vieja. Si no te apetece andar tanto, tienes metro y tranvías en cada esquina.

Hoteles recomendados en Nové Město:

  • Para familias que necesitan espacio: Mosaic House Design Hotel (tienen habitaciones familiares grandes de verdad donde caben las maletas de todos).
  • Si llegáis en tren o queréis moveros fácil: Motel One Prague-Florentinum (impecable, tiene un buen precio y está al lado de la estación).
  • Para los que buscan un capricho boutique: BoHo Prague Hotel (tiene un diseño precioso, y está a 5 minutos a pie de la Torre de la Pólvora).

4. Vinohrady, el barrio residencial que ves en Instagram pero que quizá no sea para ti

Nosotros ni lo teníamos en el radar. Lo descubrimos el día que fuimos al mercadillo de Navidad de Náměstí Míru y nos encantaron sus cafeterías.

Es una zona residencial muy tranquila. Aquí vas a vivir como una praguense más, sin cruzarte con cientos de turistas. Andando necesitas media hora larga hasta la Ciudad Vieja, pero con el metro A (la línea verde) o el tranvía te plantas en el centro en diez minutos.

Vas a notar el ahorro en el alojamiento, pero tienes que sumar a itinerario más tiempo y a tu presupuesto más dinero en transporte.

Si te encaja alojarte por aquí, mi opción de confianza es el Czech Inn. Un alojamiento de diseño precioso en un edificio del siglo XIX, silencioso y muy bien de precio.

5. ¿Merece la pena alojarse en Karlín si buscas precios bajos?

A mí me parece la opción más inteligente si quieres pagar tarifas razonables, y buscas alojarte en un sitio de vanguardia. 

Karlín era un distrito industrial gris y hoy, curiosamente, concentra los hoteles más modernos y las cafeterías más atractivas de la ciudad.

Tienes que saber que este barrio queda descolgado del centro histórico. Lo tienes difícil para ir y volver caminando. La jugada aquí es subirse directamente a los tranvías 3 o 24, que te plantan en la Plaza de la Ciudad Vieja en diez minutos escasos. Pasan cada dos por tres, así que no te preocupes por la frecuencia.

Para dormir por aquí me quedaría de cabeza en el Botanique Hotel Prague. Tiene un estilo urbano comodísimo con habitaciones amplias. Aunque, en mi opinión, el puntazo de este alojamiento es el enfoque eco-friendly. Si quieres explorar otras opciones, puedes echar un vistazo al mapa con todos los alojamientos de Karlín.

Mi experiencia real en el Numa I Praga Republika: lo bueno y lo malo

En mi viaje, en pleno puente de diciembre, para disfrutar de los mercadillos de Navidad, me alojé en Numa Praga Republika y la verdad es que la elección no pudo ser mejor.

Habitación amplia y moderna del hotel Numa I Praga Republika con camas cómodas.
Mi habitación del hotel Numa República de Praga.

El concepto de estudios/apartamentos nos pareció genial para familias como nosotros. Tienes los servicios de un hotel, pero cuentas con la autonomía total de un apartamento. Me gustó su decoración moderna, y el detalle de tener una buena cafetera para tomar un bebida caliente —cuando llegas helado de patear la ciudad en diciembre— me pareció genial. Lo que no tiene es el servicio de habitaciones tradicional. El primer día nos resultó un poco raro ver que no nos habían hecho la habitación. El segundo día, ni nos importó. Esto es algo cada vez más habitual en los hoteles de Europa. ¿A ti también te ha pasado?

En la entrada tienen una cafetería muy mona donde sirven desayunos tipo brunch. No es una opción barata, pero lo probamos una mañana para darnos el capricho. Me parece que merece la pena por la cantidad y lo cuidado de la presentación. Aunque solo sea una vez, pruébalo.

Lo que más me gustó fue la ubicación, está en una calle tranquilita al lado de Náměstí Republiky. De noche regresábamos dando un paseo agradable desde la Ciudad Vieja y la llegada desde el aeropuerto fue comodísima: tranvía hasta República y un par de minutos a pie. (Si te preocupa ese trayecto, en mi guía para ir del aeropuerto de Praga al centro te doy todas las opciones). Además, hay una parada de bus al lado del hotel que te deja en Josefov o el Castillo sin darte una paliza a caminar.

Mapa de las mejores zonas donde hospedarse en Praga

Para no complicarte la vida, te he dejado todo colocado en este mapa. He marcado los barrios de los que te hablo, los hoteles que te recomiendo según lo que te quieras gastar y los monumentos que me parecen indispensables.

También te he ubicado el Numa Praga Republika para que compruebes por ti misma la distancia real hasta el centro y el Castillo o cuántas paradas tienes para ir al aeropuerto. Y si necesitas rematar la jugada con horarios actualizados de los monumentos, en la web oficial de Turismo de Praga lo tienen todo al detalle.

Bebida de Kofola, el refresco tradicional checo, comprada en un supermercado de Praga.
Probar la Kofola (la alternativa local a la Coca-Cola) comprada en un súper del barrio, uno de los pequeños placeres de hacer vida local.

Mis trucos para no equivocarte al elegir hotel en Praga

Si vas a viajar en Semana Santa, en un puente o en pleno diciembre para los mercadillos navideños, reserva con todo el margen que puedas. Los alojamientos céntricos y con buenas opiniones vuelan. Este consejo te lo está dando alguien que trabajó durante unos cuantos años en una agencia de viajes. Reservar tarde tu hotel en la capital checa suele significar pagar mucho más dinero por las habitaciones. Además, tendrás muchas menos opciones para reservar: con poca antelación, solo quedan las habitaciones en sitios más alejados y los hoteles con peores puntuaciones.

Ojo con las fincas antiguas del centro. Muchísimos hoteles con encanto de Staré Město o Malá Strana no tienen ascensor por estar en edificios históricos protegidos. Si tienes movilidad reducida o viajas con carritos de bebé o maletas pesadas, revisa bien la descripción del alojamiento antes de hacer la reserva. A nadie le apetece descubrir por sorpresa al llegar a su hotel, que su habitación está en un tercero sin ascensor.

Tampoco te obsesiones con buscar un hotel con alojamiento y desayuno. Praga tiene una cultura de cafeterías y locales de brunch espectacular; quedarte en un establecimiento con régimen de solo alojamiento es una alternativa fantástica. Además, esta es una buena forma de rascar unos euros en el presupuesto de las comidas.

¿Con qué zona de Praga te quedas para tu viaje?

La elección al final depende del tipo de escapada que busques. Para recorridos cortos y si viajas por primera vez a Praga, Staré Město o Malá Strana ganan por su ubicación. Para estancias más largas, viajes en familia o si buscas hoteles más modernos a precios amables, zonas como Nové Město, Karlín o Vinohrady funcionan de maravilla.

Si estás dudando entre un par de hoteles o no sabes si una calle concreta está bien comunicada, escríbeme en la caja de comentarios de abajo y lo miramos juntas. ¡Buen viaje a la capital checa!

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