Tras recorrer sus carreteras en un viaje a primeros de julio, me he dado cuenta de que el éxito de realizar una ruta por la Provenza en coche no está en los kilómetros, sino en saber cuándo llegar a cada sitio para no morir en el intento. Si buscas un itinerario que sea real, que te avise en qué lugar te vas a encontrar la lavanda en su esplendor y dónde te espera la cerveza más barata de Arles, quédate por aquí porque te lo cuento todo sin filtros.
Este artículo es el mapa detallado que complementa mis consejos para viajar por Francia, donde te cuento todo lo necesario para cruzar la frontera y moverte por el país galo sin sorpresas ni líos.
Aquí no vamos solo a tachar «pueblos bonitos» de una lista; vamos a gestionar las horas de parking en Gordes para que no sea una odisea, a esquivar abejas en los campos de Valensole y a decidir si realmente merece la pena hacer cola para alquilar una canoa en el Verdon. Ojo, que el viaje es una maravilla, pero hay que saber los trucos para que no te den gato por liebre.
Lo que debes saber antes de arrancar
- Lavanda: entre el 6 y el 13 de julio ya empiezan a segar algunos campos; te cuento dónde vi los mejores.
- Presupuesto: no es tan caro como dicen; un helado de una bola me costó 3 €.
- Logística: el secreto está en los horarios. Llega temprano o reserva la tarde para sitios como Gordes.

Planifica tu viaje: resumen de la Provenza en un vistazo
Si tienes poco tiempo, aquí tienes mi selección personal tras recorrer la zona. La Provenza es calor, luz y color, pero cada rincón tiene su «personalidad» (y sus trucos).
| Destino | Lo mejor | Tip de Experta |
|---|---|---|
| Gordes | Las vistas del pueblo colgado. | Aparca antes de las 10:00 o después de las 16:00. |
| Gorges du Verdon | El azul del agua desde la canoa. | 25 €/hora. Hay cola, pero avanza rápido. |
| Arles | Van Gogh y cultura. | Pasado romano y modernista. |
| Valensole | Los campos de lavanda. | Ve hacia Moustiers para ver paisajes sinuosos. |
| Roussillon | El color de sus fachadas y canteras. | No lleves ropa blanca al Sendero de los Ocres. |
| Aix-en-Provence | El ambiente del Cours Mirabeau | Vete a los mercados y prueba los panes y quesos. |
Un detalle que casi nadie cuenta: en sitios incluso turísticos como Moustiers-Sainte-Marie, para pagar los 2,80€ de un helado, me pidieron efectivo. No confíes solo en la tarjeta.
Logística: qué saber antes de arrancar tu ruta
Organizar este viaje tiene su aquel. No es lo mismo ir en mayo que en pleno julio, ni es igual moverse por libre que en un tour organizado. Aquí tienes las claves reales para que tu ruta por la Provenza en coche sea un éxito y no una gymkana de obstáculos.
Para decidir si vuelas y alquilas un vehículo o si aprovechas la alta velocidad hasta Aviñón, repasa los costes de tren o coche en Francia según el tipo de viajero que seas.
1. ¿Cómo llegar? Avión, tren o coche propio
Dependiendo de dónde salgas, tienes estas opciones ganadoras:
Aeropuertos más prácticos
- Marsella (MRS): el más barato y práctico. Hay mucha oferta low cost desde Madrid, Sevilla o Valencia. Está en el centro de todo, ideal para empezar por Cassis y terminar en el interior.
- Niza (NCE): solo lo elegiría si encuentras un chollo, porque te pilla bastante más lejos de los campos de lavanda.
Tren hasta Avignon
En tren (una opción cómoda): hay conexión directa de alta velocidad (TGV) desde Barcelona (busca también desde otros sitios de España) hasta Aviñón. Es un punto de partida estratégico; te bajas, recoges tu coche de alquiler y en 40 minutos estás en el Luberon.
Tip de experta: para encontrar la combinación más barata entre avión y tren, yo suelo comparar siempre en Omio. Te permite ver en una sola pantalla qué sale más a cuenta y reservar los billetes de TGV directamente.
Mejor opción si tienes poco tiempo
Si tu viaje es de solo 3 o 4 días, mi consejo cambia radicalmente respecto a lo que hicimos nosotros:
Vuela a Marsella: es la forma más rápida de plantarte en el corazón del sur de Francia sin perder un día entero cruzando la frontera.
Contrata una excursión organizada: sé que suena a «turistada», pero en la Provenza es una jugada maestra por una razón: la logística. Los pueblos como Gordes son minúsculos y encontrar parking en julio puede llevarte una hora perfectamente.
El «truco» de ahorro: si contratas este tour de la lavanda por Valensole, Gordes y Roussillon, ves en un solo día lo que a nosotros nos llevó casi tres por nuestra cuenta. Te quitas de encima el estrés de conducir por carreteras sinuosas, el calor de buscar aparcamiento y vas directo a los campos de lavanda que todavía no han segado. Es la mejor forma de asegurar la «foto de postal» si vas con el tiempo justo.
Cómo lo hicimos nosotros
Desde el norte/noreste de España (mi opción): nosotros fuimos en nuestro coche desde Burgos. Son unas cuantas horas de asfalto, pero si quieres libertad total para volver con el maletero lleno de productos típicos, es la mejor decisión. Desde Cataluña te plantas en el corazón de la región en apenas 4 horas.
Nota para conductores: si vas con tu propio vehículo, no olvides tramitar la pegatina Crit’Air. Es obligatoria para circular por muchas zonas de bajas emisiones en Francia y te evita multas innecesarias.

Transporte y logística en el sur de Francia
Para que tu viaje por carretera por la Provenza francesa no se convierta en un dolor de cabeza, hay que tener clara la logística. No es una zona difícil, pero sí muy caprichosa con los tiempos y los espacios.
Alquilar coche: por qué es innegociable
Si quieres ver los campos de lavanda en su esplendor o llegar a las puertas de la Abadía de Sénanque, necesitas un vehículo de alquiler. El transporte público en esta zona es, siendo sinceros, bastante limitado; los trenes conectan bien las ciudades grandes como Aviñón o Marsella, pero para perderte por los pueblos del Luberon, el coche es tu único aliado real.
- Consejo para Sofi viajeros: no lo dejes para última hora. Yo suelo reservar a través de este buscador de coches porque comparan todas las agencias locales y suelen tener mejores precios y coberturas que alquilando directamente en el mostrador.
Tips para planificar tus trayectos y el uso de Google Maps
Aunque Google Maps funciona de maravilla para orientarse entre viñedos y olivos, no te fíes al 100% de los tiempos de llegada en julio.
- Carreteras sinuosas: si vas hacia las Gargantas del Verdon, te encontrarás con tramos con más curvas. ¡Que no cunda el pánico! Las carreteras que bajan hacia el lago de Sainte-Croix están en perfecto estado y no dan vértigo. Si conduces con calma, disfrutarás de un paisaje de película sin sufrir al volante.
- Hoja de ruta: organiza tus visitas por cercanía para no cruzar la región varias veces al día. La Provenza se disfruta más si vas despacio.
Consejos de conducción y el «drama» del parking
Moverse por aquí es sencillo, pero el estacionamiento en los pueblos provenzales es otro cantar.
- Gordes y el factor horario: si pretendes aparcar en Gordes a las 11:00 de la mañana, prepárate para sufrir (y mucho). El parking es de pago y se pone hasta la bandera en cuestión de minutos.
- El truco de experta: la clave está en los extremos. Mi recomendación es que estés allí antes de las 10:00 para ver el pueblo despertar, o que esperes a partir de las 17:00. A esa hora, los grupos de los tours se marchan, la rotación de coches aumenta y la luz del atardecer sobre las fachadas de piedra es, sencillamente, abismal.
- Parkings de pago: en casi todos los pueblos icónicos te tocará pasar por caja.
Dónde dormir en la Provenza: mejores zonas y nuestra experiencia real
Elegir alojamiento en el sur de Francia es, posiblemente, la decisión que más va a marcar tu ritmo de viaje. ¿Prefieres una base fija y hacer kilómetros o ir saltando de pueblo en pueblo? Aquí te cuento cómo lo hicimos nosotros y qué opciones tienes según tu presupuesto y ganas de conducir.
Bases estratégicas: Aix-en-Provence y Arlés
Si prefieres la comodidad de las ciudades más grandes y la oferta de las cadenas hoteleras, estas son tus opciones:
Aix-en-Provence: al ser una ciudad importante, la oferta es inmensa. Tienes hoteles como el Best Western Hotel le Galice, cuenta con piscina (vital aquí) y está muy bien conectado para entrar y salir con el coche sin volverte loca.
Arlés: es una de mis bases favoritas. Aquí puedes encontrar joyas como el Hôtel Mireille; está en pleno centro, tiene ese aire provenzal que buscamos y también cuenta con una piscina maravillosa para desconectar tras la ruta. Esta zona te permite estar muy rápido en el Luberon y en la zona de la Camarga.
Nuestra opción: HomeExchange en Aix-les-Milles
En este viaje nos decantamos por el intercambio de casas, una opción que nos encanta para ahorrar costes. Nos alojamos en una casa familiar en Aix-les-Milles, una zona súper tranquila y muy cerca de Aix-en-Provence.
- Lo mejor: el alojamiento nos salió prácticamente a coste cero, lo que nos permitió invertir más en gastronomía y actividades. Además, vivir en una casa real te da una perspectiva de la zona que un hotel nunca te daría.
- La realidad: al ser una ruta circular, tener una base fija hizo que las jornadas fueran agotadoras. Cada día teníamos que hacer el trayecto de ida y vuelta, y eso, sumado al calor de julio, tela lo que cansa. Si volviera a repetir, quizás dividiría la estancia en dos zonas para ahorrarme horas de asfalto.

Luberon: calidad-precio y el refugio de la piscina
Gordes o Moustiers: son los sitios más mágicos para pernoctar, pero ojo al bolsillo. Los precios aquí suben considerablemente, especialmente en temporada de lavanda.
Sorprendentemente, la zona del Luberon ofrece opciones con una relación calidad-precio excelente si sabes dónde mirar.
El truco de experta: si buscas en pueblos menos «famosos» pero igual de auténticos como Manosque o Joucas, puedes encontrar hoteles con encanto y piscina. En julio, tener un sitio donde refrescarte al llegar de la ruta es la gloria bendita.
2. ¿Cuál es la mejor época? El dilema de la lavanda
Si buscas la postal violeta, el margen es estrecho: desde finales de junio hasta mediados de julio. Fuera de esas semanas, te arriesgas a ver el campo verde (porque aún no ha florecido) o marrón (porque ya lo han segado).
- Mi experiencia: fue del 6 al 13 de julio y, ¡ojo!, porque en algunas zonas de Valensole ya habían empezado a segar. Si vas muy tarde, el paisaje se ve un poco «ni fu ni fa», con colores apagados y matas pobres. ¡No te fíes de las fotos retocadas de Instagram!
- La hora mágica: no solo importa el día, sino el momento. Si llegas a pleno sol, la flor se ve plana y sin fuerza. Para ver ese lila vibrante de las revistas, tienes que estar allí al atardecer. Es cuando la luz suave saca el verdadero color de la planta y, de paso, te ahorras el calor asfixiante de las dos de la tarde.
Consejo de El Viaje de Sofi: si vas justo al final de la temporada (mediados de julio), verás las máquinas segadoras en acción. Es una pena para la foto, pero es el momento en el que los mercados locales están más llenos de producto fresco. Como la floración depende del clima de cada año, te recomiendo echar un vistazo a la web oficial de Routes de la Lavande, donde actualizan los periodos de cosecha por zonas para que no vayas a ciegas.
El Itinerario día a día: la ruta real por la Provenza
Esta ruta es circular y flexible. Si aterrizas en Marsella, será tu punto de partida. Si vienes como nosotros en coche desde España, lo ideal es establecer tu base en Arlés para evitar el tráfico denso de las grandes ciudades.
Día 1: Arlés y la magia del Impresionismo
- Arlés: si cuadras tu viaje con el primer domingo de julio, vivirás la Fête du Costume. A pesar del calor bochornoso, ver a las mujeres con esos trajes de seda y encaje (que deben pesar lo suyo) fue como estar delante de un cuadro de Monet al natural.
- Abadía de Sénanque: famosa por sus campos de lavanda frente a la iglesia. Es una parada rápida pero obligatoria.
- Gordes: ¿Aparcar? Tardamos un poco, pero nada excesivo porque fuimos cuando ya se habían marchado los tours de grupos.
Día 2: Los colores de Roussillon y el «descubrimiento»
- Roussillon: aquí pasé más calor que en los campos de lavanda. Es un calor seco y pesado por las canteras de ocre. Aprovechamos para comer una crep rápida para el almuerzo y lo mejor es subir hasta el mirador y perderse callejeando sin rumbo por sus fachadas rojizas.
- Moustiers-Sainte-Marie: este pueblo no estaba en mi plan inicial y terminó siendo mi imprescindible real. Merece muchísimo la pena la parada. No hace falta llegar hasta la capilla de la Estrella para flipar. Nosotros subimos hasta la mitad (el primer puente) y las vistas de las cascadas y el pueblo ya son preciosas. ¡Ojo con el suelo: resbala tela!
El helado: como ya había probado otros días el de lavanda y el de rosa, aquí me lancé a por el de lila. Es bastante dulce y azucarado, pero el equilibrio es fantástico.
Día 3: Gargantas del Verdon (agua y logística)
- Gargantas del Verdon: si vas en verano, olvídate de caminatas largas si no quieres morir de calor.
- El plan estrella: alquila una canoa en la zona del lago de Sainte-Croix. Cuesta unos 25€ por una hora. Un detalle importante: allí operan dos empresas con sistemas distintos. Una funciona con reserva previa de hora y en la otra simplemente vas y haces la cola. Nosotros no llegamos a la zona de las pasarelas por las temperaturas, pero desde el agua las vistas del cañón ya te dejan sin aliento.

Día 4: Valensole (expectativa vs. realidad)
Este fue el día del gran choque entre la expectativa y la realidad. Cruzamos la meseta de Valensole por la mañana de camino al Verdon y volvimos a pasar al atardecer.
Fue el momento de darnos cuenta de que sin equipo pro, la foto de postal se complica: a pleno sol la mata se ve pobre y, como ya habían empezado a segar a primeros de julio, el paisaje nos dejó un poco decepcionados.
Día 5: Aix-en-Provence y el respiro azul en Cassis
- Aix-en-Provence: una ciudad elegante, señorial y perfecta para un paseo cultural antes de emprender el regreso. Si quieres que te lo expliquen todo, mira aquí la disponibilidad del Free Tour.
- Cassis: tras los pueblos de piedra y el calor del interior, ver el Mediterráneo es un alivio. En mi viaje, Marsella estaba cerrada al tráfico por riesgo de incendios, así que nosotros solo pudimos ver el pueblo y una calanque. Informaos siempre del estado de los parques naturales antes de ir.
¿Prefieres que te lleven?
Si te alojas en Marsella o no quieres lidiar con los parkings, te recomiendo esta opción:
Es la forma más cómoda de ver los puntos clave sin preocuparte de nada más que de disfrutar del paisaje.

Qué ver en los pueblos y ciudades (nuestra experiencia personal)
Te dejo por aquí dónde vas a encontrar la piedra caliza, el ocre y la luz que volvía loco a Van Gogh.
Arlés: entre el Imperio Romano y Van Gogh
Arlés es un museo vivo:
- Ruta Van Gogh: imprescindible la Place du Forum (Le café le soir) y el Espacio Van Gogh (el jardín del hospital).
- Patrimonio Romano: no te pierdas Las Arenas (el anfiteatro) y el Teatro Romano. Son impresionantes.
Consejo blogger: el puente Langlois está a las afueras, pero si vas en coche, es la foto de postal de Van Gogh que casi nadie se molesta en buscar.
Gordes: el pueblo colgado
Es fotogénico desde cualquier ángulo, pero hay puntos clave:
- El mirador: imprescindible parar en la carretera antes de entrar para la panorámica y también hay otro dentro del pueblo.
- Callejeo: busca las paredes con buganvillas gigantes que contrastan con la piedra gris.
- El chivatazo: ve al atardecer; la luz sobre la piedra es mágica y el parking deja de ser un drama.
Roussillon: el pueblo del ocre
Aquí el paisaje cambia radicalmente al color naranja y rojizo.
El Sendero de los Ocres: una ruta por el «Colorado Provenzal». Ojo: hace un calor mucho más pesado que en los campos de lavanda.
Imprescindible: subir al mirador detrás de la iglesia y callejear por la Rue du Puits, donde nos comimos un crep.
Los campos de lavanda de Valensole: guía técnica para no fallar
Esta localidad es el corazón de la Provenza y, posiblemente, el motivo por el que estás leyendo esto. Para que no te pase como a nosotros y te lleves un chasco, aquí tienes los datos clave:
- ¿Dónde están los mejores campos? Te puedes quedar en el pueblo, pero los campos más fotogénicos y extensos están en la carretera D8 hacia Moustiers-Sainte-Marie. Para la foto del atardecer, sin embargo, quédate a la entrada de Valensole donde veas a los fotógrafos con sus equipos.
- El aviso de las abejas (real): no es broma, hay miles. Si eres alérgica, ni se te ocurra meterte en medio. La foto desde el borde queda igual de bien y te ahorras un susto.
- Consejo de experta: si ves un puesto artesano a pie de carretera, para. Los producto que venden allí no tiene nada que ver con los del supermercado.
Lugares menos turísticos y gemas ocultas
Moustiers-Sainte-Marie: el pueblo de las cascadas
No estaba en mi plan y fue el gran descubrimiento. Es el pueblo de las cascadas y la famosa ermita que cuelga entre dos acantilados bajo una estrella dorada.
- El recorrido: tiene dos calles principales (una de subida y otra de bajada) y plazas con miradores brutales. No te pierdas la Place de la Fontaine para las fotos.
- Vistas: puedes subir a la ermita, pero hacia la mitad del camino ya tienes panorámicas de las cascadas que quitan el sentido.
- Compras: es el mejor sitio para los jabones, aceites y encajes. También hay tiendas de porcelana. Notamos precios mucho más bajos que en el resto de la ruta y también hay mercado.
Los puestos artesanos de la carretera
Los mejores campos de lavanda y los productos más auténticos no están en las tiendas de souvenirs de Valensole, sino en la carretera sinuosa hacia Moustiers.
Ahí es donde los agricultores venden su cosecha directamente. Es el mejor sitio para comprar sin que te den gato por liebre.
También vas a encontrar muchos mercados (los provenzales en los que hay verduras y comida variada). Además, en todos los pueblos que estuvimos había mercados de artesanos.
Consejos prácticos para tu viaje por el sur de Francia
Conducción y parkings
- Pegatina Crit’Air: si vas con tu coche, es obligatoria. No te la juegues porque las multas en Francia no son broma. Tienes todos los detalles en mi guía sobre la pegatina Crit’Air para Francia.
- El drama del parking: en pueblos como Gordes o Roussillon, olvídate de aparcar a las 11:00 AM. Mi truco es llegar antes de las 10:00 o después de las 17:00. A esa hora la luz es mejor y el estrés, mucho menor.
Las abejas y la lavanda
No todo es postureo en Instagram ni vestidos blancos al viento. Los campos de lavanda están literalmente petados de ellas. Es su trabajo, claro, pero si te dan respeto o eres alérgica, ten mucho cuidado.
Yo pasé un poco de miedo al meterme entre las flores para la foto y, sinceramente, si no lo ves claro, hazla desde el borde. No merece la pena el susto.
Consejo blogger de seguridad: precisamente, por cosas como esta (o por si te das un traspié en el suelo resbaladizo de Moustiers), yo nunca viajo por Europa sin seguro. Aunque tengamos la Tarjeta Sanitaria Europea, un buen seguro te cubre traslados, medicamentos o urgencias de forma mucho más rápida y sin líos de trámites. Puedes echar un ojo al seguro que uso yo aquí.

Presupuesto realista para viajar a la Provenza
La Provenza no es un destino barato, y lo notarás especialmente en los alojamientos, pero no dejes que eso te frene. Con un poco de planificación (como buscar hoteles estratégicos), se puede equilibrar el gasto. Aquí tienes cifras reales de nuestro viaje:
Transporte y Parkings
- Gasolina: cuenta con que en Francia suele estar unos 40 céntimos por litro más cara que en España.
- Peajes: la buena noticia es que en la Provenza casi no hay autopistas de peaje. Las rutas van por carreteras nacionales o departamentales, muy tranquilas, bien señalizadas y, lo mejor de todo: gratis.
- Parkings: en la mayoría de pueblos son de pago, pero ¡ojo al dato! En algunos lugares como Cassis encontramos aparcamientos que te dan hasta una hora gratis. Vale la pena fijarse bien en las señales.
Entradas y Actividades
- Canoa en el Verdon: 25 € (capacidad para 4 personas, una hora).
- Caprichos en el mar: si quieres algo especial, un paseo en velero al atardecer con cena ronda los 80 €.
- Rutas de senderismo guiado por el Parque Nacional de Calanques, unos 40 €.
Comida y snacks (lo que pagamos nosotros)
Helados: entre 2,80 € y 3,50 € por bola (dependiendo del pueblo).
Fórmulas rápidas: un croque madame en Aix-en-Provence (posiblemente el sitio más caro de la ruta) nos costó 16 €.
Mercados: no te vayas de Aix sin probar una fougasse por unos 3,90 €; es la opción perfecta para un snack rico y barato.
Restaurante: los platos principales (incluyendo opciones vegetarianas) parten de los 21 €. En sitios como Roussillon, la formule du jour (menú del día) ronda los 29 €.
Desglose de gastos: de los mercados de Aix a los menús de Roussillon
| Concepto | Precio aproximado | Observaciones |
|---|---|---|
| Gasolina | +0,40 € | Respecto a precios en España. |
| Peajes | 0 € (en Provenza) | Mayoría de rutas por nacionales/departamentales. |
| Canoa (Verdon) | 25 € / hora | Capacidad hasta 4 personas. |
| Helado artesano | 2,80 € – 3,50 € | El de lila en Moustiers es un must. |
| Fougasse (mercado) | + 3,90 € | Snack ideal para ahorrar en almuerzos. |
| Menú del día | 29,00 € | Precio medio en Roussillon (formule du jour). |
| Plato principal | Desde 21,00 € | Opciones vegetarianas disponibles. |
| Parking (Cassis) | Desde 4 €/ hora | En Cassis 1 hora gratis en zonas señalizadas. |

Gastronomía local que hay que probar
Como he empezado a ser vegetariana, no probé los embutidos de la zona, pero la Provenza es un paraíso de sabores naturales:
- Helado de lila: mi descubrimiento en Moustiers. Más dulce que el de lavanda y súper refrescante.
- Miel de lavanda: cómprala en los puestos de carretera o en mercados.
- Quesos de cabra: los verás en todos los mercados provenzales. Son intensos y deliciosos.
- La Fougasse: es el pan típico de la Provenza: duro por fuera y tierno por dentro. Puede ir con aceitunas, queso o hierbas. Nosotros la compramos en el mercado de Aix-en-Provence y estaba espectacular. Es ideal para llevarte algo de comer si vas de ruta por los campos.
Qué llevar en la maleta para la Provenza
No metas cosas por meter; estos tres artículos me salvaron el viaje:
- Calzado con buen agarre: deja las sandalias de suela plana para la playa para los empedrados de las calles necesitas zapatos cómodos.
- Protector solar potente y sombrero para la cabeza: en las canteras de Roussillon el sol rebota en el ocre y te quemas sin darte cuenta.
- Efectivo (Cash): para los parkings pequeños y, sobre todo, para los helados y puestos de artesanos. La tarjeta no siempre es bienvenida.

Preguntas frecuentes sobre tu viaje a la Provenza
La última semana de junio. En la primera quincena de julio ya se empieza a segar.
Sí, para llegar a los pueblos del Luberon, los miradores del Verdon y los campos de Valensole sin depender de tours.
Entre 5 y 7 días para ir a Arlés, el Luberon, las Gargantas del Verdon y la zona costera de Cassis sin prisas.
Sí, las carreteras están bien pavimentadas y señalizadas.
Si entras en ciudades como Marsella o Aviñón, es obligatorio llevar la pegatina ambiental Crit’Air en el parabrisas de tu vehículo.
Es caro el alojamiento y alquilar coche, pero barato en planes, porque lo mejor es gratis: pasear por los pueblos, ver la lavanda y las carreteras son sin peajes.
Ropa muy ligera para el calor bochornoso y calzado que agarre bien para no patinar en los suelos de piedra.
Sí, los campos están petados y, si les tienes miedo, mejor haz la foto desde el borde y no te la juegues.
¿Vale la pena la ruta por la lavanda francesa?
Después de kilómetros de curvas, algún que otro susto con las abejas y muchos helados de flores, la respuesta es un sí rotundo. Como te he contado, la Provenza tiene precios de Francia, no de lujo: 3 € por una bola de helado, pero prepárate para pagar 30 € por un menú. A cambio, tienes el mayor espectáculo de la naturaleza gratis en cada cuneta.
Es un viaje de sensaciones, de olores y de luz. Si vas con el coche revisado y la pegatina Crit’Air en el cristal, te aseguro que volverás con la tarjeta de memoria llena y el maletero cargado de recuerdos (y seguramente de jabón de lavanda).
Espero que esta guía real, basada en nuestra experiencia conduciendo desde España, te sirva para planificar tu ruta sin sorpresas de última hora.
¿Y tú? ¿Estás planeando tu ruta para este julio? ¡Cuéntamelo en los comentarios y te ayudo con tus dudas! Y compártelo con esa persona que sabes que se muere por un viaje a estas tierras francesas.