7 cosas que tienes que probar en Bretaña

7 cosas que tienes que probar en BretanaA

Tengo muchas ganas de contaros detalles de nuestro viaje a Bretaña. De compartir todas las cosas que nos sorprendieron de esta zona del oeste de Francia. Sí. Un destino de pueblos a cada cual más bonito. A pesar de que parezca un tópico más, son así. Y, tan pluscuamperfectos como los suizos.

Con una costa recortada, con formaciones rocosas inesperadas que quedan al descubierto cuando baja la marea. De playas en las que pasar una jornada estival nada corriente. De esas que nos gusta compartir con las amigas. Contando confidencias bajo la sombrilla. Dejando pasar la tarde.

Poseedora de una gastronomía tradicional relacionada con los productos del mar. Y, lo que es mejor, llena de experiencias inolvidables…; los mejores recuerdos de nuestras vacaciones. Os los vamos a desvelar en estos 7 pasos por Bretaña. Para que te entren muchas ganas de visitar el país vecino.

1-Curiosear en los jardines de las casas

Jardín de una casa en Bretaña
Jardín de una casa en Bretaña

El encanto de los pueblos y ciudades de Bretaña está en sus calles tan bien diseñadas. Los jardines están cuidados con todo el esmero del mundo. Sin olvidarnos de sus tiendas y comercios con fachadas pluscuamperfectas.

En las ventanas y en las puertas adornadas por dentro y por fuera. Visitar Tregiér, Fougere o Lannion es como pasear por las páginas de un cuento. Intenté resistirme a curiosear por los jardines de sus casas , pero fue imposible. Mi mirada furtiva no dejo uno solo sin asaltar.

2-Dar un paseo en barca por el canal de Dinan

Canal en Dinan
Canal en Dinan

Esta región de Francia está en contacto directo con el agua. No solo la del mar. Los ríos y canales son parte del paisaje de muchos de sus pueblos. Un plan para pasar una tarde divertida es dar un paseo en barca. Nosotros tuvimos la oportunidad en Portrieux y en Dinan. Durante el verano hacen recorridos de una hora por el canal.


Precios en Dinan adultos: 13,50 € y niños 4 €.


3-Adivinar las formas de las piedras en la playa de Ploumanac´h

Playa de Ploumanac´h
Playa de Ploumanac´h

Los días largos de verano permiten hacer muchas actividades al atardecer. En Bretaña, es uno de los mejores momentos del día. La costa de granito rosa nos dejo una huella imborrable.

Formaciones de granito rosa en la costa de Armor
Formaciones de granito rosa en la costa de Armor

Quizá el acierto fue visitarla a esta hora del día cuando las rocas tienen un color anaranjado impresionante. Recorrer la costa de Ploumanac´h en busca de figuras misteriosas o animales exóticos fue, además, muy divertido.

4-Ver una puesta de sol en Saint-Michele-en-Grève

Puesta des ol en Sint-Michel-en-Grève
Puesta de sol en Saint-en-Grève

Una de las muchas ventajas de alojarnos en Saint-Michel-en-Grève era ver el mar desde el amanecer hasta el anochecer. Disfrutando de unas puestas de sol comparables a las que vivimos durante nuestro viaje a Croacia.

Dejábamos de hacer nuestras tareas solo por contemplar ese momento mágico del día. Coge tu sitio en uno de los bancos del paseo de la playa y olvídate de todo contemplando su mágico atardecer.

5-Bañarte en una piscina natural en Bretaña

Piscina natural en Saint-Quay-Portrieux
Piscina natural en Saint-Quay-Portrieux

Las piscinas naturales en el mar son habituales en la parte norte de la costa bretona. Nosotros habíamos probado un baño de este tipo en las agitadas aguas del Cantábrico, en una playa de la Mariña lucense.

Lo que nos sorprendió es que en Bretaña se hace por temas de seguridad. Hay muchas corrientes que hacen peligroso el baño en determinadas zonas. La otra diferencia es que quedan al descubierto cuando bajan la marea.

Apúntatelo en la agenda: son naturales, el agua es salada y la de Saint Quay Portraix es realmente divertida. Además, ofrece un trampolín para los más atrevidos.

6-Disfrutar con el espectáculo de las mareas

Marea baja en Roscoff
Marea baja en Roscoff

Sabíamos que uno de los atractivos del Monte Saint Michel era ver el espectáculo de las mareas. En este post os contamos más detalles de cuando es el mejor momento para visitarlo.

Pero, a lo largo de toda la costa, el subir y el bajar del agua del mar ofrece paisajes de lo más imprevisibles. Nada más maravilloso que ver un skyline diferente cada día. Estos son los sitios donde pasamos horas mirando el mar: Saint-Michel-en-Grève, Roscof, Tregastel y Saint Malo.

7-Probar la comida tradicional de Bretaña

Marisco fresco en Saint Malo
Marisco fresco en Saint Malo

Muchos de los productos típicos de la gastronomía francesa los encontramos también en Bretaña: quesos, vinos, quichés, brioches, croisants, embutidos, tortillas… Los crepes son un imprescindible de está región.

Los mejillones con patatas fritas tienes que comerlos en Saint Mailo. Las ostras en Cancale. El pescado y marisco en cualquier pueblo costero. Los kouign-amann en alguno de los obraderos de Roscoff.

Si eres tan goloso como nosotros, no puedes dejar de probrar los palets, las típicas galletas bretonas. Las comidas en los restaurantes recuerda acompañarlas con sidra de la zona.

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